SOMOS muy éticos, solidarios y estupendos cuando vemos los problemas desde lejos. ¿Y cuando nos afectan de lleno? Un amigo me preguntó: ¿qué crees que dirían los gaditanos si el…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA mala suerte ha entrado en la política. El presidente de la comisión que investiga el accidente ferroviario de Adamuz, Ignacio Barrón, dijo que fue un “accidente fortuito, con una carga enorme de mala suerte”. Y tenía un fondo de razón. Si uno de los trenes hubiera pasado por el…
UNO de los problemas de la extrema derecha y la extrema izquierda es que quieren ser más papistas que el Papa. En principio, eso no es malo, pues significa que esa religión sigue interesando a los dos bandos. Lo que pasa es que la doctrina católica es aplicada por unos…

LA cosa empezó en Cataluña y puede terminar también en Cataluña. O no. Pedro Sánchez se va a jugar su futuro a cara o cruz. Está en una situación desesperada, cercado por el caso Koldo, y con su esposa en el punto de mira mediático. Así que fía todo a una jugada de riesgo. Desde el miércoles, cuando Pere Aragonès convocó elecciones anticipadas en Cataluña para el 12 de mayo, estaba clarísimo que esa decisión no era una ocurrencia de ERC. Ha sido planificada por el PSC, ERC y los Comunes. Y tiene por objetivo dejar en fuera de juego a Puigdemont y pillar con el paso cambiado al PP.
PREGONAR la Semana Santa de Sevilla es un reto difícil. También lo es pintar el cartel anunciador. A todos los pregoneros y a todos los pintores se les dice: “Debes ser tú mismo”. Y eso significa que un señor o una señora que jamás ha escrito un verso no deberían imitar a Antonio Rodríguez-Buzón. O que un pintor abstracto no debería presentar un Cristo como el de Velázquez. Vamos a centrarnos en el Pregón. Hoy Juan Miguel Vega asume el reto con la garantía de conocer bien lo que lleva entre manos. Ha puesto la voz y la palabra a la Semana Santa en infinidad de ocasiones.
NO se sabe por qué, en Cádiz hablan y escriben mucho de los curas hasta los ateos. De los curas casi todo el mundo escribe mal, excepto yo, que casi siempre escribo bien. Aunque al obispo Antonio Dorado le entregaron un artículo que yo escribí en ABC, donde lo criticaba, y que se titulaba El obispo mayordomo. Lo supo encajar con deportividad, que es lo mejor para que después se escriba bien del aludido. Me ha llegado un libro de José Antonio Hernández Guerrero, titulado El regreso de los profetas, publicado por la Diputación de Cádiz, uno de los pocos organismos oficiales que todavía publican libros. Aborda un relato imaginario de lo que pasó “en los seminarios, los noviciados e incluso los conventos de clausura”, en aquellos años del Concilio Vaticano II. Según los cofrades, aquellos años en los que se dedicaron a construir templos con el requisito previo de que no pudiera salir un paso por la puerta.
LA Esperanza de Triana visitará el Polígono Sur en octubre de 2025. Lo anunció el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz, en la función principal de instituto, que se celebró el domingo de la alegría, coincidiendo con el Cabildo de Toma de Horas. Mientras en la Capilla Real la hermandad trianera formulaba su tradicional disconformidad con el orden de la Madrugada, en Santa Ana el arzobispo proclamaba que en las procesiones extraordinarias de 2025 será un punto destacado la presencia de la Esperanza de Triana en las Tres Mil Viviendas. Allí estará antes de sus cultos extraordinarios en la Catedral, con motivo del LXXV aniversario del dogma de la Asunción.
EL ministro Óscar Puente va a dejar a Cádiz sin un puente. En concreto, sin el puente Carranza. Vaya por delante que la obra es imprescindible. Basta con pasear por debajo del puente, en un barco, para que se te pongan los vellitos de punta. En Génova (Italia) se derrumbó el puente Morandi, que estaría en cochambroso estado, mejorando lo presente. El puente Carranza sigue abierto al tráfico, pero da vergüenza de verlo. Por cierto, todavía no se ha explicado bien por qué una ley de Memoria obliga a cambiar el apellido Carranza en el estadio y lo mantienen en el puente. Alguien ha mentido. Pero lo que importa ahora es el puente que nos va a cerrar el Ministerio de Óscar Puente. Obras necesarias, aunque en fechas pésimas, por el retraso. Van a ser perjudiciales para Cádiz.