UNA vez más, la izquierda municipal gaditana y sus amigos han querido hacer virtud de la necesidad. Es normal y se entiende, pues para eso se encuentran en la oposición.…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
PARECE que hay una campaña destinada a terminar con el ciclismo en este país, que fue el de Bahamontes, Luis Ocaña, Perico Delgado y Miguel Induráin, entre otros. El año pasado organizaron un boicot político a La Vuelta, por la presencia de un equipo con patrocinio de Israel. Eso sirvió…

HA causado sorpresa que en Cádiz presenten un manifiesto por el Museo, y que no sea por el Museo del Carnaval, ya en obras. Es por el Museo de Cádiz, propiamente dicho, cuyas obras sufren el modelo de la eternidad local. Es decir, obras que se proyectan en un siglo, incluso las empiezan, y que algún día discutirán otras generaciones. El manifiesto se titula Ahora le toca al Museo de Cádiz. Es un título que me recuerda al Juego de la Oca: y tira porque te toca. Ya va siendo hora. José María Esteban, en nombre de la Real Academia Provincial de Bellas Artes, lo presentó. Ha sido una decisión acertada, porque ya hacía tiempo que no se presentaba ningún manifiesto en Cádiz, con la sequía que tenemos. Sequía de inauguraciones, quiero decir.
La Junta de Andalucía organizó en Cádiz las I Jornadas Andaluzas Letras para la Concordia, dedicadas a Rafael Alberti y José María Pemán, justo el día después de la tragedia fratricida que habían montado Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso en Madrid. Los del PP andaluz están que se suben por las paredes, indignados con las intrigas desastrosas de sus compañeros madrileños. El presidente Juanma Moreno, que intervino el viernes, salió a dar capotazos y hablar de concordia en plena discordia, mirando al tendido y con garbo pinturero. La idea de estas jornadas es muy buena, aunque los que odian la concordia la hayan criticado.
ENTRE los grandes problemas de Cádiz están los tópicos y las fantasías. Estamos acostumbrados a escuchar tópicos, como si fueran verdades absolutas. Y eso la aleja de la realidad. Por eso, Cádiz suele ser un lugar ideal para las fantasías y las utopías sin fundamentos. Es difícil avanzar, mientras nos olvidamos de la ciudad real. Para colmo, al equipo de gobierno municipal, que encabezan Kichi y Martín Vila, le ha dado por decir que son los únicos que tienen un modelo de ciudad. Cuando no saben ni pedir fondos europeos Next Generation. Aquí, cuando surge un problema, no intentan solucionarlo, sino que politizan las culpas.
SE suele decir que no hay nadie mejor que los niños y los locos para entender las grandes verdades. Y a eso se puede añadir que para captar las rarezas locales no hay nadie mejor que los forasteros. Pues el que llega de fuera no tiene prejuicios, ni le han contado patrañas como a los de dentro. Esto se nota en Sevilla, donde la anomalía se convierte en costumbre. Un amigo madrileño, que vino recientemente, se subió al Metro en la línea 1, la única que existe, y preguntó por la parada de la estación de Santa Justa. No se podía creer que el Metro no llegue a Santa Justa, el principal nudo ferroviario de Sevilla, ni que la parada más próxima sea la de Eduardo Dato, junto al estadio Sánchez Pizjuán. Aún más alarmado se quedó cuando supo que el Metro tampoco llega al aeropuerto. Y que no existe conexión por tren entre la estación de Santa Justa y el aeropuerto.
EL Campo de las Balas está ubicado en una de las mejores zonas paisajísticas de Cádiz. Ese espacio estaba reservado para uso hotelero por el anterior Ayuntamiento, cuando Bruno García era concejal de Turismo. Sin embargo, después, tras el proyecto para ubicar la facultad de Ciencias de la Educación en el edificio de Valcárcel, el Ayuntamiento acordó la cesión del Campo de las Balas para pistas deportivas de la Universidad. Era una insensatez evidente, puesto que desaprovechaban uno de los mejores espacios existentes en Cádiz para uso hotelero. Y una gran oportunidad perdida para llevar más turismo al barrio de la Viña.