EN la ciudad de Cádiz se percibe un frenesí inusitado para cambiar los nombres. Algunos creen que es fruto de la Ley de Memoria Democrática. ¡Qué va! Es una costumbre…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

QUEDE muy claro que le deseo una rápida recuperación a Álvaro Cervera y que pueda ejercer sus labores como entrenador del Cádiz, cuanto antes mejor. Su caso es peculiar: un ejemplo de que el fútbol es diferente para la gestión de la pandemia. Forma parte de las contradicciones del sistema. Las diferentes formas de proceder crean desconcierto e inquietud en la población, pues no se trata a todos por igual. Las normas para los entrenadores y los futbolistas no son como las de los profesores, los niños que van a volver al colegio o sus padres. La vuelta al cole coincide, por cierto, con el comienzo de la Liga. Con partidos a puerta cerrada.
TODAVÍA me acuerdo de la que se formó cuando en el Vaticano insinuaron que podrían permitir procesiones con pasos de Semana Santa en septiembre. Algunos capillitas casi excomulgan al cardenal Robert Sarah, que es macareno, además de prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Falsa alarma. Tampoco el Consejo de Cofradías tenía intenciones de montar un cabildo de toma de horas paralelo en Chipiona. Donde hoy debería salir en procesión la Virgen de Regla (y no saldrá), como tantas otras. Porque hoy es la fiesta de la Natividad de la Virgen. El 16 de julio con el Carmen, el 15 de agosto con la Asunción y el 8 de septiembre con la Natividad concentran el marianismo del verano en Sevilla, como en Andalucía y el resto de España. Coinciden con muchas fiestas patronales y ferias de poblaciones que en 2020 se han quedado a dos velas sin encender.
PRONTO se verá si son más contagiosos los colegios o las vacaciones. Hay serias dudas al respecto. Por eso, están deseando que empiecen las clases. Las vacaciones han servido para dar alas a la segunda ola de contagios. A principios de julio, España estaba mucho mejor que ahora. Es cierto que los ingleses nos hicieron un favor, como dijo el doctor Don Simón, frenando el turismo hacia las costas españolas. Y después los alemanes, que empezaron con entusiasmo, hicieron lo mismo, al ver que decenas de turistas regresaban contagiados tras sus viajes a las islas y costas españolas. Así que el turismo nacional ha salvado las vacaciones para los hoteles y restaurantes, aunque ha estropeado las estadísticas sanitarias.
AL empezar los colegios, regresan los veraneantes. En Sevilla, el veraneante no tiene nada que ver con el turista. El arte de veranear consiste en irse de la ciudad en julio y volver lo más tarde posible. Los más relajados para cuando los hijos o los nietos empiecen sus clases. Eso era así incluso cuando Javier Imbroda se dedicaba entrenar al Caja San Fernando de baloncesto, y le importaba poco una ratio o un PCR. El regreso del veraneante era el anticipo del otoño. La nueva normalidad, pero de verdad, no la que se ha inventado Pedro Sánchez para la cogobernanza con Juanma Moreno. En Sevilla, cuando volvían los veraneantes, ya abrían todas las tiendas, bares y demás negocios que habían sobrevivido.
SON como el perro y el gato. Madrid y Barcelona. Se han consolidado como uno de los principales problemas que tenemos en el resto de España, pues los mordiscos y los arañazos afectan a los demás. No es sólo el conflicto territorial y las sedes de las empresas; son todos los asuntos, como en el fútbol. Pues en ambas ciudades creen que el mundo se divide en madridistas y barcelonistas. Véanse los programas deportivos de televisión, donde no se habla de otra cosa, ni siquiera cuando el Sevilla gana la Europa League y los otros hacen el ridículo en Europa. El 8-2 fue como los datos de la pandemia de Pedro Sánchez. En esas estamos, y seguiremos, que es lo peor.