LOS Viernes de Dolores son territorio de la nostalgia. El Viernes de Dolores es como un Viernes Santo que se anticipa. Todos los dolores se resumen en las lágrimas de…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA fecha de las elecciones de Andalucía ha sido condicionada por el viaje del Papa. León XIV estará en España del 6 al 12 de junio. Juanma Moreno dudaba. Primero parecía que optaría por el 14 de junio, pero entonces el Papa se iría de las islas Canarias el viernes…
POR primera vez en los últimos años, Andalucía le va a marcar la agenda a Cataluña y a Madrid. Después de lo que ha ocurrido en Castilla y León, le toca el turno de las elecciones a Andalucía. Y es aquí donde se les ha metido el miedo en el…

HA vuelto a la actualidad la línea 3 del Metro de Sevilla, que se está convirtiendo en la línea de los hospitales. Con el cambio anunciado por la consejera de Fomento, Marifrán Carazo, para que el recorrido de la avenida de la Palmera se desvíe hasta el Hospital Virgen del Rocío, esta línea va a enlazar a los tres principales hospitales públicos sevillanos (Macarena en la zona norte, Virgen del Rocío y Valme en la zona sur). Además de que pasará cerca de otros, como la Clínica de Fátima, Duque del Infantado, Sagrado Corazón, Fremap, Hospital Militar (también) y algunos más. Si a eso se añade que llevará al estadio del Betis, la Ciudad de la Justicia, Lagoh, y a varios sitios de interés más, esta línea del Metro va a estar a tope. Sería aconsejable la mascarilla aunque hayan encontrado una vacuna fiable contra el coronavirus.
LOS informes científicos (o supuestamente científicos) sobre el coronavirus siguen levantando ampollas. Y carcajadas también. Recientemente, se ha publicado uno, elaborado por investigadores de la Universidad de Barcelona, que han detectado el SARS Cov-2 en muestras de aguas residuales que recogieron en la capital catalana el 12 de marzo de 2019. A este descubrimiento no se le ha dado la importancia mundial que merece. De ser cierto, estamos ante un acontecimiento revolucionario. Significaría que el coronavirus ya circulaba por la Cataluña de Quim Torra un año antes del 8-M; un año antes de que Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y demás se enteraran (tarde, dice ahora) de que había una pandemia o cosa parecida, y decretaran el estado de alarma en toda España.
EN Sevilla habrá pronto más verdes que rojos, aunque la clasificación de la Liga Santander diga lo contrario. Ya he comentado que las elecciones municipales francesas dejaron algunos detalles muy interesantes, como que el coronavirus le ha quitado a la gente las ganas de votar y sólo participó un 40% del censo; y que los más beneficiados han sido los ecologistas. De modo que en Francia todos los políticos ya son ecologistas. Supongo que no cambiarán la estatua ecuestre de Juana de Arco, que está en una de las entradas del Jardín de las Tullerías, por otra de Greta Thunberg en bicicleta. Las modas son así. Pero la vida verde ha llegado para quedarse. De momento, en Sevilla vienen malos días para el arboricidio. Ya hay una decena de asociaciones verdes alegando contra el tranvía de Santa Justa. Capitaneadas por Adelante, cuyo nuevo portavoz es rojo: González Rojas.
EL ingreso mínimo vital es necesario. Pocos se atreven a discutirlo. Sin embargo, cuantas más personas lo perciban, peor. No es para sentirnos orgullosos del Estado del Bienestar, sino un síntoma obvio del Estado del Malestar. Peor aún en la provincia de Cádiz, que es la tercera de España en familias perceptoras del ingreso mínimo vital, tras Madrid y Sevilla. Un lugar nada honorífico, ya que es la octava provincia de España en número de habitantes. En la pobreza aparece muy por encima de la media nacional, y su tasa de perceptores por habitantes es la más alta de España. Ser los campeones del paro y del ingreso mínimo vital resulta chocante.
POR fin han abierto las fronteras entre España y Portugal, lo que significa que se puede viajar desde Sevilla al Algarve. El Rey de España, Felipe VI, el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, y los jefes de Gobierno, Pedro Sánchez y Antonio Costa, han escenificado la apertura en Badajoz y Elvas. Han tardado más en abrir la frontera con Portugal que con el resto de la Unión Europea. Tan cerca y tan lejos. Y lo hicieron en la víspera de que se abra con otros países no europeos, algunos con dudoso control de la pandemia. Querían permitir hoy los viajes con China, donde no piensan en recibir a europeos.