CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA decisión del Tribunal Constitucional sobre la llamada Ley de Nietos ha dejado en fuera de juego al Defensor del Pueblo español, que es el ex ministro socialista Ángel Gabilondo. Sólo dos magistrados del Tribunal Constitucional se pronunciaron a favor de crear un conflicto con el Supremo, a pesar de…

LA Semana Santa ha terminado. Ayer tampoco se celebró la corrida del Domingo de Resurrección en la plaza de la Real Maestranza, donde estaban anunciados Morante, Talavante y Roca Rey. Ahora los ojos se vuelven hacia la Feria. Aunque en Sevilla vemos que no se trata con igual medida a la Semana Santa que a la Feria. La organización de consumidores Facua (en la que hay significados militantes de Unidas Podemos) pidió al Consejo de Hermandades y Cofradías que devuelva el dinero de las sillas y palcos, y al Ayuntamiento que devuelva el dinero de las tasas de las casetas. Por supuesto, ambas peticiones no han tenido el mismo eco mediático, ni la misma respuesta. Recordaba Juan Carlos Cabrera, delegado de Fiestas Mayores, que la Feria no se suspende, sino que se aplaza al otoño. Pero eso habría que matizarlo.
EN la crisis del coronavirus hay dos problemas en uno: el sanitario y el económico. El fútbol profesional está directamente vinculado con ambos. A medida que avanzan los días, las posibilidades de reanudar las competiciones con normalidad se van evaporando. Sin embargo, hay una evidente resistencia a adaptarse a la realidad. No es por fastidiar, ni por falta de solidaridad, sino por la repercusión económica. Antes del parón, se había disputado el 75% de la temporada 2019-2020. Es bastante representativo del rendimiento de los clubes en el total de una competición. Y si no se ha dado ya por definitiva la clasificación es únicamente por intereses económicos.
EN España tenemos un problema gravísimo para salir de la crisis del coronavirus. El Gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias es incapaz y la oposición sólo intenta aprovecharse. Pactar o no pactar es indiferente. No se trata de pactar, sino de acertar. Pueden pactar y equivocarse juntos. España es uno de los países donde peor se ha gestionado esta crisis. Y no porque sean socialistas y podemitas, sino porque no tienen nivel para gobernar, ni buenos asesores que los respalden. No es un problema de ideología, sino de capacidad. Los cinco líderes de la nueva política sólo piensan en los votos. Ahora, con la ayuda de sus gurús, Sánchez intenta construir un falso relato: el Gobierno lo está haciendo bien. Recuerdan que es una pandemia global y que afecta a todos.
AL llegar la Madrugada del Viernes Santo se escuchó el ruido de un helicóptero en el cielo de Sevilla. A esa hora se debían abrir las puertas en la basílica de la Macarena. A esa hora, se abrían las puertas virtuales en Youtube para el fervorín del Silencio. El hermano mayor, Eduardo del Rey, y el director espiritual, el padre Adrián Ríos, hablaron a la audiencia y después se leyó la Pasión según San Juan. En el atrio no había nadie; o sí, porque estarían espiritualmente todos los nazarenos que han sido y son.
l Al llegar el final de una Semana Santa tan distinta y tan difícil nos acordamos de la Soledad l La Virgen no saldrá a las calles, que se quedarán tan vacías como la Cruz
NO hay Semana Santa en las calles de Sevilla. Aunque hemos celebrado estaciones virtuales, aunque hemos recordado las procesiones de otros años, aunque hemos buscado el consuelo de los recuerdos. La Pasión se queda en el interior de los templos, donde Cristo morirá para resucitar. Termina la Semana Santa y empezará el tiempo florido de la Pascua, como la llama que se enciende en los cirios. ¿Y en las calles? Sólo nos ha quedado la soledad.
La cruz estaba vacía. Colgaba un sudario como testimonio de una ausencia. Horas después, el viento lo seguía meciendo, con ráfagas de rabia. Después del último grito y del terremoto, la tarde había dejado un eco atroz y tormentas en el alma de cuantos lo contemplaron. Horas después, el cadáver fue descendido y amortajado. Lo trasladaron a un sepulcro para enterrarlo en silencio, para que durmiera el sueño de los justos. Había prometido que resucitaría, pero ¿quién podía pensar en eso, después de tantos sufrimientos?