CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA decisión del Tribunal Constitucional sobre la llamada Ley de Nietos ha dejado en fuera de juego al Defensor del Pueblo español, que es el ex ministro socialista Ángel Gabilondo. Sólo dos magistrados del Tribunal Constitucional se pronunciaron a favor de crear un conflicto con el Supremo, a pesar de…

LA suspensión de la Liga en Primera y Segunda ha abierto un escenario no previsible, que llena de incógnitas el futuro. Han aplazado dos jornadas, pero no van a reanudar la competición el día 29 como si nada. El Cádiz no jugó el partido de ayer contra el Rayo Vallecano, ni viajará a Soria para enfrentarse al Numancia el próximo sábado. Pero si han suspendido hasta las procesiones de Semana Santa (con las pérdidas que supone), nos debemos preparar para lo peor. Es posible que los ascensos y descensos se disputen en los despachos. En otros tiempos, con Manuel Irigoyen, que era experto en la materia, se podría suponer que el Cádiz tendría muchas papeletas para subir a Primera. Pero esta vez nos pueden dar coba. Vizcaíno debe tener mucho cuidado.
LA asistencia de Pablo Iglesias al Consejo de Ministros de ayer es impresentable. Debió seguir la cuarentena, ya que su pareja, la ministra consorte Irene Montero, está enferma con el coronavirus. Este señor tiene derecho de pernada para todo. Se han burlado de los españoles, a los que están pidiendo sacrificios enormes, que se queden en casa aunque estén sanos, que se arruinen voluntariamente en muchos casos, y otras desgracias así. La salud es lo primero y no parece el mejor momento para las broncas de partidos, pero si Pedro Sánchez y Pablo Iglesias tuvieran un mínimo de dignidad política deberían dimitir en cuanto sea posible. La diferencia de criterios entre el PSOE y UP forzó la asistencia de Iglesias, que se sentó sin mascarilla (como se aprecia en las imágenes difundidas) al lado del presidente.
La suspensión de la Semana Santa de Sevilla estaba cantada, como si fuera un Miserere de Eslava. Así que ya sólo faltaba el momento de anunciarlo. Se volvieron a reunir el alcalde, Juan Espadas; el arzobispo, Juan José Asenjo; y el presidente del Consejo, Francisco Vélez. Por cierto que el alcalde Espadas había dicho que él no tiene competencias para suspenderla y que lo tendrían que convencer. En la Junta, afirmó Juan Marín que tampoco tiene competencias. Y en el Gobierno, bastante canta Pedro Sánchez con lo suyo. Así que le tocó a Espadas. Ya no era un marrón, sino que había cristiana resignación. No se esperaba otra cosa.
NUESTRO paisano José González está pasándolas canutas con el equipo al que entrena, el Wuhan Zall. El coronavirus tuvo su origen en Wuhan, como se sabe. Pero el equipo de aquella ciudad ya se había escapado a tiempo, para preparar su concentración en Sotogrande (Cádiz). En China paralizan la competición en invierno, aunque no haya coronavirus, así que les vino de perlas. Cuando llegaron al aeropuerto de Málaga se mosquearon, porque los recibieron como si fueran apestados. Sin embargo, lo que ha ocurrido con José González y sus muchachos es sintomático: han pasado más miedo en España y han preferido regresar a China, donde la pandemia se está controlando y ya apenas detectan nuevos casos.
EL estado de alarma surge por no haber explicado bien la gravedad de la epidemia de coronavirus, y por actuar tarde y mal. Uno de los grandes enigmas de este asunto es dónde están las mascarillas que se han agotado en las farmacias españolas desde hace varios días. En Sevilla no quedan. También se agotaron por Internet, donde Amazon se convirtió en el gran vendedor, mientras había existencias. Nuestras calles deberían estar llenas de mascarillas. Pero aquí, en un cierto momento, se dijo que no sirven para nada. Como si todos los chinos y coreanos que las llevan fueran tontos. Depende del uso y depende de la mascarilla.