LOS Viernes de Dolores son territorio de la nostalgia. El Viernes de Dolores es como un Viernes Santo que se anticipa. Todos los dolores se resumen en las lágrimas de…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA fecha de las elecciones de Andalucía ha sido condicionada por el viaje del Papa. León XIV estará en España del 6 al 12 de junio. Juanma Moreno dudaba. Primero parecía que optaría por el 14 de junio, pero entonces el Papa se iría de las islas Canarias el viernes…
AL llegar otro Domingo de Ramos se vuelve a hablar de la paz en el mundo. Al llegar la Semana Santa, como pasa en Navidad, parece que los hombres y las mujeres sienten que les falta algo, que la vida cotidiana está demasiado enmarañada con cuestiones que los agobian y…

PARA muchas generaciones de sevillanos, la Cruzcampo era la empresa de cervezas de la familia Osborne. Si en El Puerto de Santa María el apellido Osborne suena a bodegas de fino y brandy, en Sevilla evoca la cerveza de la tierra y mucho más. Porque era una de las esencias de la ciudad, un símbolo excepcional, al tener la fábrica junto al antiguo humilladero de la Cruz del Campo. Ahí, con aquel vía crucis, empezó todo; y después llegó la Semana Santa. Y allí, en 1904, fundó Roberto Osborne la empresa familiar que empezó a fabricar cerveza. Por eso, con la muerte de Enrique Osborne Isasi, termina el linaje de una época.
LA gente ya está frotándose las manos, ante lo que se les viene encima. Ahora empieza lo bueno de verdad. También se frotan los bolsillos, por si queda algo para las rebajas de la cuesta de enero. Ya no saben qué hacer para fastidiarnos, pero el Carnaval existe y puede con todo. Algunos maliciosos dicen que el partido de Kichi se debería denominar Carnaval Existe, y así su programa de gobierno encajaría a la perfección. Hay una parte de la gente (poca, eso sí) que es muy retorcida y le está buscando los tres pies al gatopardo. Al llegar estas fechas, una vez que pasaron los Reyes Magos con su cabalgata de famosos monarcas, han empezado las conjunciones astrales más enrevesadas.
EN las obras del Metro de Sevilla, la gente está con la mosca detrás de la oreja, y temerosa de que le den gato por liebre. Sin embargo, existe una oportunidad real de llevar adelante la línea 3 desde Pino Montano, que ya no terminaría en Los Bermejales, sino más adelante, en el Hospital de Valme, pasando además por Palmas Altas. Se deben poner de acuerdo el PP y el PSOE. Pero, según parece, la relación no es como en el debate de investidura. España se ha ido a los extremos (o se ha ido del todo), pero Sevilla no, al menos no todavía. El alcalde, Juan Espadas, y la consejera de Fomento, Marifrán Carazo (así como el viceconsejero, Jaime Raynaud) pertenecen a los sectores más presentables de sus partidos. Pueden alcanzar acuerdos. Sobre todo si entendemos que el Metro debe servir para que lo disfruten los sevillanos, y no para tirarse los trastos a la cabeza.
A la presentación de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno le ha faltado solemnidad. Aunque sean anticlericales, se deberían fijar más en el protocolo del Vaticano, que cuida esos detalles divinamente. A la presentación de Pedro Sánchez (con el trabajito que le ha costado y lo reñido que ha sido) le hubiera sentado bien una fumata blanca, cuando ya se sabía que lo había conseguido por 167 a 165, en la prórroga (y con los independentistas de ERC y los proetarras de Bildu haciendo su trabajito), de modo que hubiera salido el humo blanco por la trasera del Congreso de los Diputados. En la Carrera de San Jerónimo algunos paseantes hubieran creído que sus señorías se estaban ventilando unos porros, después de lo que se ha escuchado allí, pero las personas más preparadas lo hubieran entendido a la primera, digo a la segunda.
A la presentación de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno le ha faltado solemnidad. Aunque sean anticlericales, se deberían fijar más en el protocolo del Vaticano, que cuida esos detalles divinamente. A la presentación de Pedro Sánchez (con el trabajito que le ha costado y lo reñido que ha sido) le hubiera sentado bien una fumata blanca, cuando ya se sabía que lo había conseguido por 167 a 165, en la prórroga (y con los independentistas de ERC y los proetarras de Bildu haciendo su trabajito), de modo que hubiera salido el humo blanco por la trasera del Congreso de los Diputados. En la Carrera de San Jerónimo, algunos paseantes despistados hubieran creído que sus señorías se estaban ventilando unos porros, después de lo que hemos escuchado allí, pero las personas más preparadas lo hubieran entendido a la primera, digo a la segunda.