AL Papa suelen visitarlo en el Vaticano los obispos. También recibe a los jefes de Estado y a Yolanda Díaz si lo solicita. Pero es más raro que lo visiten…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
DOS mujeres encabezarán las listas del PP y el PSOE para las elecciones andaluzas en Sevilla. Patricia del Pozo será número uno en la candidatura del PP y María Jesús Montero en la del PSOE. Se daba por supuesto que María Jesús, como candidata socialista a la presidencia de la…
CREÍMOS que el progreso del ser humano consistía en que no hubiera guerras, pero ya lo ven. Ha sido interesante que unos astronautas vean la cara oculta de la Luna. Por suerte, allí no vive ninguna civilización a la que exterminar en una noche. Donald Trump y Benjamín Netanyahu se…

EN estas vísperas de la Magna Mariana, la Virgen del Rosario pudo lucir ayer su Medalla de la Ciudad. Aunque quienes se han lucido son los responsables del protocolo del Ayuntamiento. Se la entregaron de un modo impresentable, sin la solemnidad que requería la ocasión. Con Pascual Saturio, prior de los dominicos, poniendo cara de circunstancias, recibiéndola él (que probablemente se merece otra), pero sabiendo que era para Ella, para la Patrona de Cádiz, que es la Madre de nuestra Familia. Un acto triste, que vuelve a mostrar las contradicciones del Ayuntamiento: se ofrece un honor como si les diera vergüenza.
EN esta provincia, por culpa del catetismo localista, es muy difícil aprobar medidas que parecen obviedades. Una de ellas es que el aeropuerto se denomine de Jerez-Cádiz. El nombre de Cádiz (que no es sólo de la capital, sino de la provincia) debe estar presente. Eso no perjudica a Jerez, ya que no desaparecería; y así se refuerza la marca Cádiz, lo que también sería beneficioso para el municipio jerezano. Ahora o nunca. La Diputación Provincial debe ser la encargada de plantear y aprobar esa propuesta. Su presidenta, Irene García, no debe escurrir el bulto, sino implicarse activamente. Sería conveniente y provechoso para el turismo provincial.
SE puede afirmar, sin exagerar, que el Rey tuvo ayer una calurosa acogida en Cádiz. Viendo a Felipe VI presidir el almuerzo de los 150 años de Diario de Cádiz, en la antigua estación, era inevitable pensar que se abría una ventana para reajustar el tiempo. La grandeza de una tierra que alentó aventuras, que sufrió asedios, que ofreció su puerto a los barcos que iban o venían de América. El último rincón que le quedó a España para defender la libertad y promulgar una Constitución. Ese Cádiz, que contó con el firme apoyo de la Corona para sus mejores proyectos, es el que nunca se puede olvidar. Es el “Cádiz de Primera”, al que aludió Felipe VI, como un guiño, en el final de su discurso.
LA Justicia y la política tienen sus tiempos. Lo mismo pasa con el fútbol. No se interfieren entre sí, ¿verdad que no? Sin embargo, se da la curiosa circunstancia de que a veces se alinean unas conjunciones astrales espantosas, y empiezan los juicios de casos de corrupción cuando mejor conviene a este partido o al otro. O bien Hacienda cumple sus deberes en pleno desenlace del Campeonato de Liga; o cuando el Real Madrid ya había ganado otra Champions League. Ocurren rarezas. Leo Messi, el mayor contribuyente fiscal de España (incluyendo ahí a todos los genios de la corrupción), fue condenado. Y ahora le ha llegado el turno ¡a Cristiano Ronaldo! Justo en el momento ideal para hacer un buen negocio.
LA procesión del Corpus de Cádiz resultó perjudicada por el calor y el viento de levante. Además de los elementos adversos de este domingo, tiene el condicionante negativo de la esquizofrenia municipal. El alcalde y los concejales y concejalas del equipo de Gobierno unas veces cumplen sus responsabilidades y otras no. Unas veces acuden corporativamente a la cena de un premio del Carnaval (lo cual está muy bien), y después pasan descaradamente de asistir a la procesión del Corpus en nombre de la Ciudad. Después de que la concejala de Fiestas, María Romay, cumpliendo aquella vez con su deber, participara en la presentación del Corpus, junto al deán de la Catedral y el presidente del Consejo de Hermandades.