SOMOS muy éticos, solidarios y estupendos cuando vemos los problemas desde lejos. ¿Y cuando nos afectan de lleno? Un amigo me preguntó: ¿qué crees que dirían los gaditanos si el…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA mala suerte ha entrado en la política. El presidente de la comisión que investiga el accidente ferroviario de Adamuz, Ignacio Barrón, dijo que fue un “accidente fortuito, con una carga enorme de mala suerte”. Y tenía un fondo de razón. Si uno de los trenes hubiera pasado por el…
UNO de los problemas de la extrema derecha y la extrema izquierda es que quieren ser más papistas que el Papa. En principio, eso no es malo, pues significa que esa religión sigue interesando a los dos bandos. Lo que pasa es que la doctrina católica es aplicada por unos…

LAS estadísticas se pueden manejar a gusto del cliente. Son como las encuestas electorales. Publicaron en el Diario unas estadísticas del Ministerio de Hacienda sobre los presupuestos destinados por los ayuntamientos españoles para fiestas populares y festejos. Obsérvese el matiz, pues no sólo incluye a las fiestas mayores y grandes, sino también festejos tipo Juanillos y otros así. Resultaba en ese ranking que Cádiz es la séptima ciudad de España que más gasta en fiestas y festejos, con 4,95 millones de euros, además de ser la primera de la provincia, donde invierte más que Jerez y Algeciras juntas y más del doble que ambas por separado. Algunos dirán que es un derroche. Yo no lo digo.
LA trágica muerte del joven cordobés Álvaro Prieto ha puesto de actualidad un escenario olvidado de Sevilla: los alrededores de la estación de Santa Justa. Es decir, lo que hay más allá de las vías, en dirección hacia Córdoba, precisamente. Los talleres de Renfe están en la zona donde apareció el cadáver. Pero más hacia las afueras existen unas auténticas cloacas ferroviarias, que parecen salidas de un mundo abandonado e insólito. Pasan desapercibidas, quizás porque sólo se pueden ver desde los trenes y muchos viajeros no se fijan. O les parecerá inevitable y rutinario. Es una visión decadente, que remite a películas en un territorio apocalíptico, al estilo Mad Max, o evoca escenarios de supervivencia, como los de la novela La carretera, de Cormac McCarthy.
DESDE la noche del 23 de julio sólo se habla del poder de Cataluña para determinar la política española. Sin embargo, Andalucía dispone de 61 escaños, mientras que en Cataluña se distribuyen 48 y en Madrid 37. Sucede, además, que Andalucía es la comunidad que ha aportado más diputados al PP y al PSOE, pero no fue decisiva. El PP consiguió 25 en Andalucía, 16 en Madrid y 6 en Cataluña. El PSOE obtuvo 21 en Andalucía, 10 en Madrid y 19 en Cataluña. Entre las tres, suman 47 del PP y 50 del PSOE. El sanchismo se ha atrincherado en Cataluña, como se ha explicado, porque el PP le ganó con una diferencia de 4 en Andalucía y de 6 en Madrid, pero el PSOE le endosó 13 de diferencia al PP en Cataluña.
NO ha terminado uno, cuando empieza otro. Cádiz se está consolidando como la ciudad de los eventos. Un buen ejemplo ha sido el South International Series Festival, acogido del 6 al 12 de octubre en el Palacio de Congresos, bajo el lema Cádiz, ciudad de series. No es una ciudad seria, sino lo contrario, tan graciosa; pero sí de series, de televisión y de lo que haga falta, pues funciona estupendamente como escenario, con el fondo de la Caleta para las fotos. Y, sin tregua, este fin de semana se celebrará en Cádiz otro evento, la Sail GP, que algunos calificaron como la Fórmula 1 del mar. Con tantos eventos, es probable que pronto creen en Cádiz una plataforma de oposición, y fomenten la eventofobia.
VUELVE la selección de España al estadio de La Cartuja, para disputarse con Escocia el primer puesto de su grupo de la Eurocopa. Curiosamente, vuelve en el día de la Hispanidad. Si es que existe la hispanidad, pues ahora a los hispanos los llaman latinos, mientras se sigue falsificando la historia. También ha coincidido con la designación de España, junto a Portugal y Marruecos, como sedes del Mundial de 2030, a las que han sumado Uruguay, Paraguay y Argentina (tres países hispanos, donde se habla en español), que acogerán los primeros partidos de sus selecciones. Una fórmula extravagante, para que la FIFA presuma de universalidad, con partidos en tres continentes y seis selecciones clasificadas de oficio; es decir, sin jugar la fase previa. A Sevilla, en esa rifa, parece que sólo le van a tocar partidos en un estadio: La Cartuja.