SOMOS muy éticos, solidarios y estupendos cuando vemos los problemas desde lejos. ¿Y cuando nos afectan de lleno? Un amigo me preguntó: ¿qué crees que dirían los gaditanos si el…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA mala suerte ha entrado en la política. El presidente de la comisión que investiga el accidente ferroviario de Adamuz, Ignacio Barrón, dijo que fue un “accidente fortuito, con una carga enorme de mala suerte”. Y tenía un fondo de razón. Si uno de los trenes hubiera pasado por el…
UNO de los problemas de la extrema derecha y la extrema izquierda es que quieren ser más papistas que el Papa. En principio, eso no es malo, pues significa que esa religión sigue interesando a los dos bandos. Lo que pasa es que la doctrina católica es aplicada por unos…

DESPUÉS de tantos años de demagogia en la autopista AP-4, entre Sevilla y Cádiz, parece que el peaje es lo único importante. Se ha dado por seguro que no se volverá a cobrar en 2024, como exigían en Bruselas para los fondos europeos. Y parece que con eso se solucionan sus problemas. Una vez más, se aprecia la habilidad del Gobierno de Pedro Sánchez para escabullirse de sus responsabilidades. Porque el principal problema de esta autopista no es ahora el peaje, sino el estado infame en que se encuentra y los frecuentes atascos. Es un ejemplo más del castigo a Andalucía con las infraestructuras, que este Gobierno sanchista ha paralizado en los últimos años, ante la general indiferencia en Sevilla y Cádiz, acostumbradas por inercia a la falta de inversiones.
DESPUÉS de tantos años de demagogia en la autopista AP-4, entre Sevilla y Cádiz, parece que el peaje es lo único importante. Se ha dado por seguro que no se volverá a cobrar en 2024, como exigían en Bruselas para los fondos europeos. Y parece que con eso se solucionan sus problemas. Una vez más, se aprecia la habilidad del Gobierno de Pedro Sánchez para escabullirse de sus responsabilidades. Porque el principal problema de esta autopista no es ahora el peaje, sino el estado infame en que se encuentra y los frecuentes atascos. Es un ejemplo más del castigo a Andalucía con las infraestructuras, que este Gobierno sanchista ha paralizado en los últimos años, ante la general indiferencia en Sevilla y Cádiz, acostumbradas por inercia a la falta de inversiones.
OTRA vez los del PP han caído en una trampa de Pedro Sánchez, por culpa de la caverna madrileña. El debate político estaba centrado en la amnistía y la autodeterminación. Y entraron al trapo de las lenguas cooficiales. Es cierto que todos los diputados entienden el castellano o español, y no hace falta hablar en catalán, vascuence o gallego en el Congreso. Pero también es cierto que esas lenguas ya se pueden hablar en el Senado y apenas se usaban. No era polémico. Al sector cavernícola, en realidad, lo que le gustaría es que no se hable en ningún lugar de este país ninguna lengua diferente a la española. En el PSOE sanchista (ahora hay dos) están contentos, porque saben que este asunto es una máquina de ganar votos en Cataluña, el País Vasco e incluso Galicia para la causa de Frankenstein. ¿En el PP no se dan cuenta de que puede haber elecciones pronto y las pueden perder?
PARA ser fraile piden tres votos: obediencia, castidad y pobreza. Para ser alcalde o concejal no piden todavía esos tres votos, pero en la práctica es como si los exigieran. Obediencia al líder, que es como un papa civil, y que lo expulsará del partido si lo critican. La castidad es imprescindible en estos tiempos, en los que por un beso de pico no consentido y difundido en TVE piden 4 años de cárcel y lo consideran un violador, mientras que por montar un golpe de Estado subversivo conceden una amnistía de rositas y puñitos. Y la pobreza es la garantía de ganar el cielo, pues a los ricos los fríen a impuestos y no pasan por el ojo de una aguja, y no son de sumar, sino de restar. Así que un concejal debe ser obediente, casto y pobrecito. O que se dedique a otra cosa, aunque se condene. Además hoy en día existe la transparencia, que es como confesarse en público y sin cura.
EN la polémica interna del PSOE por las consecuencias de una amnistía a Puigdemont, se ha demostrado la falta de liderazgo del socialismo andaluz. Del PSOE-A actual, quiero decir, pues parece que el PSOE de Andalucía aún es el de Felipe González, Alfonso Guerra, José Rodríguez de la Borbolla o Rafael Escuredo, los considerados como viejas glorias, que son quienes han expuesto sus opiniones. Sin entrar otra vez en los detalles de lo que están diciendo, es curioso que el PSOE-A del siglo XXI no tenga voz propia. Es curioso porque el partido llamado PSOE no se puede entender en España sin la aportación de Andalucía, y más concretamente de Sevilla, donde tuvo y aún mantiene uno de sus núcleos mayores de militancia y de poder.