UNA vez más, la izquierda municipal gaditana y sus amigos han querido hacer virtud de la necesidad. Es normal y se entiende, pues para eso se encuentran en la oposición.…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
PARECE que hay una campaña destinada a terminar con el ciclismo en este país, que fue el de Bahamontes, Luis Ocaña, Perico Delgado y Miguel Induráin, entre otros. El año pasado organizaron un boicot político a La Vuelta, por la presencia de un equipo con patrocinio de Israel. Eso sirvió…

PARA peatonalizar como Dios manda hacen falta peatones. Si se peatonaliza una calle o una plaza, y por allí pasan pocos seres humanos, se está adoptando una medida inútil. Es lo que ha sucedido con las obras en la plaza de España gaditana. El anterior equipo de gobierno, en los tiempos de Kichi, defendió esa remodelación como uno de sus mejores logros. Martín Vila la puso de ejemplo. Y es verdad que allí hicieron algo, no como en el pabellón Portillo o el teatro del Parque, donde no hicieron nada. Pero lo hicieron mal. Y, por consiguiente, será necesario rehacerlo. Es un ejemplo, como dijeron, sí, pero de una obra pública fallida, de un desperdicio.
EN pocos días, hemos tenido un barómetro electoral andaluz del Centra y ayer uno español del CIS. Resultó alarmante ver a Juan Espadas indignado, diciendo que no se creía las encuestas del Centra, que dependen de la Consejería de Presidencia de la Junta de Andalucía. Con su incredulidad, ha avalado (por efecto boomerang) las críticas a las encuestas del CIS, que dependen del Ministerio de Presidencia del Gobierno. El presidente del CIS, José Félix Tezanos, fue puesto a dedo por Pedro Sánchez y es un reconocido militante socialista. Sánchez había incluido en 2017 a Tezanos en su Ejecutiva Federal, como secretario de Estudios y Programas. Es uno de sus gurús de referencia y depende del ministro Bolaños, el otro Félix de confianza.
HEMOS leído en la prensa (concretamente, en un informe de Joaquín Benítez publicado en el Diario) que en Navantia de Cádiz fueron reparados 39 cruceros en 2023, de los que 12 eran de grandes dimensiones. Eso demuestra la especialización del astillero gaditano, que no hace tantos años languidecía sin carga de trabajo. En diciembre, se publicó que Dragados Offshore necesita más suelo para su planta de Puerto Real. Le pidieron a Teófila Martínez, como presidenta de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, 84.803 metros cuadrados para ampliar sus instalaciones. ¡Qué envidia para Manuel Vizcaíno! ¿Cuántos estadios nuevos podría construir en ese suelo, o en los terrenos de Delphi que ha inscrito el Cádiz CF como propios?
SON malos tiempos para la lírica. Cierran librerías de proximidad y pocos leen poesía. Así pasa lo que pasa. En las paredes han aparecido pintadas contra los turistas. Estaríamos locos si le diéramos altavoz a todo lo que un carajote puede escribir en una pared, o incluso en las redes sociales, que puede ser parecido a un muro, y no el de Berlín precisamente. Pero es sintomático que prolifere una corriente que defiende una Sevilla sin turistas. Es lo contrario que se decía hace un siglo, cuando el apócrifo Abel Infanzón, creatura del poeta sevillano Antonio Machado, escribió: “¡Oh maravilla, Sevilla sin sevillanos, la gran Sevilla!”. Sobre eso se ha debatido en el último siglo. También sobre la relación de Luis Cernuda con Sevilla. Pero, como ya pocos leen poesía, se ha llegado a la conclusión contraria. Es mejor una Sevilla para los sevillanos y sin forasteros. Lo mismo que dice Junts en Cataluña.
NO es fácil entender a Junts, ya que no se entienden ni ellos mismos. Como partido se constituyó en 2020, aunque había sido registrado en 2018. Tienen continuas broncas internas. Muchos proceden de la antigua Convergencia de Jordi Pujol, que antaño estaba coaligada con Unió Democrática de Duran i Lleida. Ambos partidos se extinguieron por corrupción. Si Pedro Sánchez no los hubiera resucitado, ahora Junts estaría al borde de la extinción, y con Puigdemont asediado para la retirada política, ya que obtuvieron unos pésimos resultados el 23-J. No ganaron en ninguna provincia catalana y en Barcelona fueron quintos, tras PSC, Sumar, PP y ERC (por este orden).