EN la víspera del Pregón de la Semana Santa de Cádiz falleció Martín José García Sánchez. Había sido presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, en tiempos difíciles, en…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIVIMOS ya las vísperas de la Semana Santa. ¿Cuándo empiezan? Hay diversas teorías. Algunos llaman cofradías “de vísperas” a las que salen el Viernes de Dolores y el Sábado de Pasión. Pero a las cofradías que salen esos días no les parece correcta esa denominación. La Semana Santa de la…
POR primera vez en los últimos años, Andalucía le va a marcar la agenda a Cataluña y a Madrid. Después de lo que ha ocurrido en Castilla y León, le toca el turno de las elecciones a Andalucía. Y es aquí donde se les ha metido el miedo en el…

EN los últimos tiempos apenas se presta atención al doctor Fernando Simón y a sus ocurrencias. Lejanos parecen los días en que ejercía como Oráculo de Delfos, digo de Pedro Sánchez. Así les fue a los dos, dicen algunos; pero le fue peor a España, lo único importante, según Aznar. Este Aznar es el que defendió bravamente el islote de Perejil, en 2002, en otro rifirrafe con Marruecos. ¿Lo recuerdan? Volviendo a Simón, recuerden que no lo han destituido aún, ni se ha ido a su casa, sólo a ratos se distrae y practica surf en las playas alentejanas del Portugal profundo. Simón continúa en su cargo de director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. Y pronuncia conferencias. Y ofrece ruedas de prensa, aunque con menos prensa.
A los disparates del Gobierno de Pedro Sánchez se debe añadir que le ha dado la puntilla a la Justicia. También es cierto que algunos jueces han contribuido con mucho gusto. Ha quedado la idea de que los jueces son como los árbitros y que las leyes son como el VAR. En la práctica, hay criterios varios. Aunque, en teoría, están para que se apliquen y punto. Entonces la gente piensa que sufrimos un caos jurídico. Este país era católico y ahora es caótico, la reserva espiritual del caos. Así se ha llegado a la actual situación: en Baleares y la Comunidad Valenciana permiten toque de queda, público en los estadios para La Liga y tienen presidentes autonómicos del PSOE. En Andalucía, no hay nada de eso; pero es la única autonomía donde permiten que el ocio nocturno abra hasta las dos de la madrugada.
EN la ciudad de Cádiz, en los últimos tiempos, existe un interés muy profundo por la cultura. Quedó de manifiesto el lunes en la Librería Manuel de Falla. Las personas que pasaban por la gaditana plaza Mina, al ver tal cola, en la que no faltó alguna que otra bronca o disputa (como en toda cola gaditana digna de mención), se preguntaban con sorpresa: “¿Otra vez están repartiendo topolinos gratis en Los Italianos y llega la cola hasta la plaza Mina?”. Pero no, no era eso, sino que Paz Padilla iba a firmar su último libro, El humor de mi vida, y allí estaba su legión de admiradores y admiradoras, para comprarlo y que se lo dedicara. No sé si Paz Padilla se habrá visto en otra igual: firmando más libros que María Dueñas y Dolores Redondo juntas. A ella sí que le salió redondo.
LAS primarias del PSOE de Andalucía avanzan viento en popa a toda vela. Con algo debían distraer a la gente, después del ridículo de Ángel Gabilondo y su tutor Pedro Sánchez en Madrid, y después de las ferias y fiestas que ha montado la alegre chavalería para celebrar el fin del estado de alarma. No es lo mismo que el fin de la pandemia, como han recordado algunas voces de los que cuentan camas de UCI. Para distraer nada como lanzar a Juan Espadas contra Susana Díaz, en la romería del día de San Antonio, el 13 de junio, cuando han convocado las primarias. Y con dos espontáneos que han saltado al ruedo, Luis Ángel Hierro y Manuel Pérez, para animar más el cotarro. Hierro se reivindica como un sanchista viejo; no es un converso como Juan Espadas, al que antaño se suponía susanista, y no mostraba síntomas asimilables al sanchismo viejo, que aquí era el de Gómez de Celis y Toscano el nazareno.
HAY polaridad política hasta en la literatura. Una de las diferencias entre la izquierda y la derecha es que la izquierda sólo lee a sus escritores y poetas; mientras que la derecha, según sea esa derecha, no lee a nadie, o lee variado, y más a los de izquierda. Un ejemplo claro de lo anterior es José Manuel Caballero Bonald, el gran escritor recién fallecido, al que algunos destacan por simpatizar con el PCE y ser comprovinciano. ¡Ay! Sí, nacido en Jerez de la Frontera, enamorado de Sanlúcar de Barrameda, fundador de Argónida, donde creó su mundo propio, con ecos de Doñana. Ha sido de los raros escritores, como Gabriel García Márquez (por citar a otro que leen los de izquierda y algunos de derechas) capaz de convertir un espacio local en territorio universal. Pero, desde luego, lo que más se puede valorar de Caballero Bonald no es que sea tan emblemático para Sanlúcar como la manzanilla o los langostinos, sino su capacidad de escribir muchas literaturas.