EN la ciudad de Cádiz se percibe un frenesí inusitado para cambiar los nombres. Algunos creen que es fruto de la Ley de Memoria Democrática. ¡Qué va! Es una costumbre…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

LA educación y el respeto a los demás es muy importante en la vida de las personas. Es una de las virtudes que diferencia a los animales racionales de quienes no lo son. Por eso, para que exista democracia y libertad, hay que desterrar el odio y la intolerancia, hay que respetar a quienes piensan diferente. Y no se debe confundir con callar las críticas, o las razonables discrepancias. Hay que plantearlas, pero sin violencia ni odio. Una de las lecciones de la Transición fue la reconciliación, un concepto que tristemente ha pasado de moda. ¿Quién perdona hoy? Las dos Españas protagonizaron matanzas vergonzosas y fusilaron a inocentes en la Guerra Civil. Eso es lo que debió decir (y dijo mal) Pablo Casado en el Congreso. También hubo héroes y grandes lecciones de dignidad, pero refregar lo más negativo es un error histórico. Recuerdo todo lo anterior por lo que está pasando en Cádiz, que también se contagia de esta agresividad años 30. Un ejemplo: los incidentes de la Policía Local en el Ayuntamiento.
GRACIAS a la Eurocopa de fútbol, Sevilla se ha vuelto a subir al carro de los grandes eventos en las grandes ciudades europeas. La competición se está disputando en 11 sedes volanderas, desde Londres a Bakú, desde Copenhague a Roma, o desde San Petersburgo a Sevilla, entre otras. El tan denostado estadio de La Cartuja acogió los tres partidos de España en el grupo E, frente a Suecia, Polonia y Eslovaquia, así como el de octavos entre Bélgica y Portugal. Durante esos días de partidos, por las calles, vimos a turistas suecos, polacos, eslovacos, belgas y portugueses, como en los viejos tiempos de antes del Covid 19, con sus camisetas y su colorido en terrazas de bares, y dando tumbos por los alrededores de las Setas de la Encarnación. La selección española, con Luis Enrique, Morata y algunos más, se alojó en el hotel de la Torre Pelli, dotado de buenas vistas.
DESDE el sábado 26 de junio las mascarillas no son obligatorias al aire libre. Esto lo anunció el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sin encomendarse a Dios ni al diablo. No lo compartían algunos presidentes de la cogobernanza, como Juanma Moreno, aunque fue el primero en abrir el ocio nocturno, unos días antes de que Andalucía pasara a ser la comunidad con más contagios de España, en su mayoría jóvenes menores de 30 años que no habían viajado a Mallorca. La supresión de mascarillas en las calles ha contado con el apoyo de Pedro Sánchez y el doctor Simón; por ello, las personas prudentes han decidido hacer lo contrario. Ya tenemos experiencia con el oleaje de la pandemia y sus surferos. Miles y miles de españoles siguen con sus mascarillas por las calles.
EL gran malabarista Pedro Sánchez sigue con sus juegos. Se ha buscado un ayudante llamado Oriol Junqueras, que da el tipo para las actuaciones circenses; y allá que se han lanzado los dos, a crear ilusionismo y magia. A mesa y mantel se podrán reunir en Cataluña, pero de ahí no va a salir nada interesante. El banquete de esa mesa es para montar un paripé y hacerse unas fotos. Cataluña no tiene arreglo, ni lo va a tener en los próximos años. Oriol Junqueras sabe que la vía unilateral para la independencia es absurda. Es surrealismo en el mundo de hoy. Ni la Unión Europea, ni EEUUU, ni siquiera Marruecos (bueno, ahí quedan dudas) lo iban a reconocer.
COINCIDIENDO con la cacicada surrealista del estadio, termino hoy esta trilogía de artículos sobre José María Pemán. La retirada de la lápida de Vassallo es un eslabón más de un odio feroz. La coalición de anticapitalistas y comunistas que gobierna en Cádiz no tolera las disidencias. Pemán nunca fue de izquierda, eso sí es verdad, sino un monárquico de derecha. Algunos franquistas lo consideraban un topo político en el régimen. Otros escritores que apoyaron a Franco alcanzaron después el perdón de la izquierda intolerante que pone y quita honores. Dionisio Ridruejo fue falangista acérrimo, soldado de la División Azul, y terminó como socialdemócrata y en la Plataforma Democrática con Felipe González. Camilo José Cela combatió en la guerra con las tropas de Franco, fue senador designado por el Rey en la Transición, y recibió el Premio Nobel en 1989 como el mejor exponente de la narrativa de la España democrática. Conversos del franquismo militan incluso en el PSOE.