PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
PARECE que hay una campaña destinada a terminar con el ciclismo en este país, que fue el de Bahamontes, Luis Ocaña, Perico Delgado y Miguel Induráin, entre otros. El año pasado organizaron un boicot político a La Vuelta, por la presencia de un equipo con patrocinio de Israel. Eso sirvió…

EN la crisis del coronavirus han aparecido (o se han popularizado) algunos conceptos. Por ejemplo, las alabanzas a Internet. El teletrabajo ha impedido un colapso mayor de nuestra economía. También han elogiado las clases a distancia, como si fuera lo mismo que ir al colegio o a la universidad, como si hubieran funcionado a las mil maravillas. Sin negar lo anterior, se deben reconocer los fallos flagrantes del sistema. En Sevilla ha quedado claro, quizá más que en otras ciudades, porque aquí tenemos unos barrios muy pobres. A ellos llegará el Gran Poder, si Dios quiere, en otoño, pero no olviden sus necesidades. A Los Pajaritos y al Polígono Sur les afecta también eso que ahora se denomina “la brecha digital” y que podría ser traducido como la desigualdad en las nuevas tecnologías.
LOS datos del paro son más ruinosos todavía. Confirman la esencialidad del turismo, les guste o no. En el plan de la desescalada hay graves contradicciones. Esperemos que Pedro Sánchez las resuelva, antes de que sea demasiado tarde. Una de ellas es que están negociando en Europa la llegada de turistas, cuando sea posible, mientras que a los andaluces nos prohíben viajar de una provincia a otra, incluso con las mismas condiciones sanitarias. Es decir, que un sevillano o un cordobés no pueden venir a las segundas residencias, a los hoteles, a las playas gaditanas, hasta finales de junio, en el mejor de los casos. Mientras que en la provincia de Cádiz se puede viajar de una punta a otra, y no más. Ya se ha explicado que es una medida demencial. A la Junta de Andalucía no le gusta, pero se lo están tragando.
LOS paseos por las calles de Sevilla, en los horarios permitidos por el mando único de Pedro al aparato, se están convirtiendo en un peligro para la salud. El número de personas que van con mascarillas, en muchos lugares de la ciudad, raramente llegará al 30 por ciento. Es decir, que la gran mayoría de los sevillanos sale sin ningún elemento de protección (ni mascarillas, ni guantes), por lo cual están plenamente desprotegidos y no protegen a los demás. Salen como si no pasara nada. A la aventura, o confiados en que esta es la tierra de María Santísima, y dentro de lo malo ha salido mejor parada. Mejor parada en el número de muertos, no en el de los parados de abril.
TODAS las operaciones industriales de Navantia están sometidas a la bronca política. Cuando les encargaron las corbetas de Arabia Saudí, desde Unidas Podemos se insultó a ese país; y cuando no les conceden las fragatas de los EEUU, desde el PP se dice que es por culpa del Gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, que se lleva fatal con Donald Trump, mientras le piden favores. La politización, en todos los casos, perjudica a Navantia. Pero se debe admitir que esta empresa no es una más, sino que opera en un contexto mundial (político) donde se funciona como se funciona. Y eso hay que tenerlo en cuenta siempre: para Arabia Saudí y para los EEUU de América.
EN esta crisis del coronavirus, se han visto, una vez más, las grandes diferencias que existen en Sevilla entre la ciudad y los pueblos. Para cientos (quizá miles) de sevillanos de la Sevilla-Sevilla todo lo que hay más allá de las antiguas puertas derribadas empieza a ser discutible. Incluso Triana es mucha Triana, pero no es lo mismo. Y no digamos si hay carreteras por medio. Por eso ahora, cuando se descubrió que 17 municipios de la provincia se han librado del coronavirus, empezaron las preguntas. En el informe que publicó Álvaro Ochoa en este Diario, se apuntó una característica: los 17 pueblos limpios del coronavirus están todos a más de 35 kilómetros de Sevilla y en ellos viven menos de 6.000 habitantes.