CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA decisión del Tribunal Constitucional sobre la llamada Ley de Nietos ha dejado en fuera de juego al Defensor del Pueblo español, que es el ex ministro socialista Ángel Gabilondo. Sólo dos magistrados del Tribunal Constitucional se pronunciaron a favor de crear un conflicto con el Supremo, a pesar de…

EN la noche del sábado pudimos ver que el 90% de los bares del centro de Sevilla (o algo así) siguen cerrados. Hay como una huelga general de bares y restaurantes. La inmensa mayoría de los más frecuentados no han abierto; y eso vale tanto para los más populares como para los más exquisitos. Y no es sólo por tener o no tener espacio para terrazas. Zonas de las que veíamos con más veladores, como el barrio de Santa Cruz, la Puerta de la Carne, la plaza de los Terceros, o buena parte del Arenal, entre otras, mantenían cerrados casi la totalidad de sus bares con veladores. En la calle Albareda y en la plaza de la Encarnación había algunos, pero la imagen era desoladora. Parece que ni en los bares se fían de los clientes, ni al revés. Hay una crisis de confianza, que estropea aún más la vuelta a la normalidad.
HOY es lunes 18 de mayo. En condiciones normales, el pasado fin de semana se hubiera disputado la jornada 41, con el Girona-Cádiz. Sólo quedaría por jugar la última jornada, con el Cádiz-Albacete, el próximo fin de semana. A estas alturas, el Cádiz ya podría haber conseguido el ascenso a Primera División, o la consolación de las eliminatorias de ascenso. Pensar que ni lo uno ni lo otro sería trágico, así que mejor no ponerse en lo peor. Sobre todo porque es una suposición ficticia. La realidad es que faltan 11 jornadas para acabar (¿y las dos eliminatorias de ascenso?) y que no se sabe cuándo volverá la competición.
HA muerto Julio Anguita de lo que era previsible: de un ataque al corazón, que ya le había dado varios avisos. Se le consideraba un político pasional y apasionado, aunque es discutible el lugar que le tendrán reservado en la historia del comunismo español. El PCE ha devorado a todos sus líderes, cuando ya no los purgaban al modo soviético. Anguita será recordado, como mínimo, por haber sido el califa rojo de Córdoba: el primer alcalde comunista de una capital tras la guerra civil. Y por no haberse pasado al PSOE, como Rosa Aguilar, la otra alcaldesa cordobesa de IU. Por el contrario, Anguita también será recordado como el hombre que hizo posible la llegada de José María Aznar a la Moncloa. Y poco faltó para que también llegara Javier Arenas a la presidencia de la Junta, en 1994, cuando se formó la pinza que aquí ejecutaba Luis Carlos Rejón.
PONER puertas al mar siempre se ha considerado como una tontería, peor que al campo. Pues lo mismo se puede decir de las playas gaditanas, cerradas al baño. No confinen también a la mamá naturaleza, ya puestos a regular todo, y a prohibir lo que se les antoja a tontas y a locas. El tiempo meteorológico condiciona a su modo. Si llueve, como en esta semana, la gente no va a la Caleta. Pero cuando apriete el calor, tenerlas cerradas no será un lujo, sino una carajotada más. Y, sobre todo, que no se pueden vincular las aperturas de las playas a los hoteles, como pretende el vicepresidente de la Junta. Juan Marín. Porque las playas son independientes.
AL populismo podemita le gusta azuzar la división entre ricos y pobres. Y considerar como ricos a todos los que no viven en la pobreza, para fomentar el odio de clase marxista. En esos ambientes, se mueven como pez en el agua o como Maduro en Venezuela. Por eso, Pablo Iglesias dice que los ricos estarán encantados de ser solidarios y demostrar lo buenos patriotas que son; y se supone que lo suelta con tono irónico. Mientras su compañero Pablo Echenique dice que las protestas contra el Gobierno en el madrileño barrio de Salamanca son de pijos y cayetanos, y no se permitirían en un barrio popular (popular del frente, no del partido). Es decir, en esta crisis de la pandemia, hay unos políticos interesados en dividir a las ciudades según sus barrios. En Sevilla, donde ya existen unos barrios paupérrimos oficialmente reconocidos, se debe tener precaución con el contagio.