LOS Viernes de Dolores son territorio de la nostalgia. El Viernes de Dolores es como un Viernes Santo que se anticipa. Todos los dolores se resumen en las lágrimas de…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA fecha de las elecciones de Andalucía ha sido condicionada por el viaje del Papa. León XIV estará en España del 6 al 12 de junio. Juanma Moreno dudaba. Primero parecía que optaría por el 14 de junio, pero entonces el Papa se iría de las islas Canarias el viernes…
AL llegar otro Domingo de Ramos se vuelve a hablar de la paz en el mundo. Al llegar la Semana Santa, como pasa en Navidad, parece que los hombres y las mujeres sienten que les falta algo, que la vida cotidiana está demasiado enmarañada con cuestiones que los agobian y…

EN la Semana Santa convive lo fundamental con lo accesorio. Lo fundamental es, por ejemplo, que no se la carguen con los miedos del coronavirus. Lo accesorio son los detalles relacionados con las cofradías en las calles. En lo fundamental, todos los cofrades están de acuerdo: si suspendieran la Semana Santa sería un precedente nefasto, yo diría que intolerable. En lo accesorio, hay división de opiniones. Es lo que ocurre con los cambios de horarios e itinerarios de este año, que han pasado a ser irrelevantes, comparados con lo otro. La Junta del Consejo, que preside Francisco Vélez, se ha encontrado con una Cuaresma relativamente tranquila. El Gran Marrón está en manos de las autoridades.
EL Cádiz se acerca a la recta final y se mantiene en cabeza. Pero recuerda a esos atletas que se han escapado y que parecen incapaces de mantener el ritmo alto cuando se aproximan a la meta. Por detrás hay otros que se pueden echar encima si aprietan. No es lo mismo quedar entre los dos primeros, con el premio del ascenso directo, que del tercero al sexto. El Cádiz lleva muchos partidos arriba y si al final no asciende parecería un fracaso. En Lugo el punto se dio por bueno a causa de las circunstancias. Les empataron a falta de pocos minutos, pero tal como jugaban (encerrados, agobiados y con un futbolista menos) lo normal hubiera sido perder.
LA pareja formada por la señora doña María Teresa Rodríguez-Rubio Vázquez y el señor don José María González Santos van a ser padres de una niña, que nacerá el próximo mes de septiembre. La pareja ya tiene otra hija, de un año de edad, que recibió el nombre de Aurora. Así se podría comunicar esta grata noticia, a modo de Ecos de Sociedad del siglo XXI, desprovista de algunos matices que antes utilizaban, relativos a los sacramentos. Hay que felicitar a Teresa y Kichi porque están dando un buen ejemplo a todos los gaditanos y a todas las gaditanas. Si todos hicieran lo mismo que ellos, esta ciudad no estaría perdiendo población todos los años. El alcalde, en total, es padre de tres hijos y espera a la cuarta. Es cabeza de familia numerosa y ha cumplido el precepto bíblico de “Creced y multiplicaos”. Por el contrario, en Cádiz hay demasiados sosos y sosas, que se dedican a restar.
EN los tiempos del coronavirus apenas se habla de otra cosa. Ahora surge una polémica cartesiana acerca de si se debía permitir o prohibir que unos dos mil romanos vinieran a Sevilla la semana próxima, con motivo del partido de la Europa League entre el Sevilla FC y la AS Roma, que aparte del morbito por los vínculos de Monchi, tiene la morbidez de que pudiera ser contagioso. A los sevillistas les han prohibido ir al estadio romano el 19 de marzo, día de San José, cuando se disputará el partido de vuelta. Han organizado la vuelta a puerta cerrada y la ida a puerta abierta. El asunto tiene varias contradicciones, que demuestran que se está gestionando de cualquier manera, por no decir a la caraja.
AYER comenzó la primavera en Cádiz. Esta es una ciudad que tiene sus tiempos propios. A veces no coinciden con los oficiales. Ya he escrito, y lo dije en el pregón del Rosario, que el otoño en Cádiz empieza cuando la Patrona emprende la subida de la calle Sopranis, para la recogida en Santo Domingo. Hasta ahí se prolonga el verano, que va dando cambayás, para acariciar con su última brisa a la Virgen del Rosario, con permiso de fray Pascual. Y la primavera comienza cuando abren Los Italianos, que es cuando se acaba el invierno en Cádiz. El invierno se queda herido de muerte cuando queman a la bruja Piti, cuando se acaba el Carnaval. Y entonces es cuando empieza la primavera, con el primer topolino, que es como el primer penitente de la Borriquita o del Señor Despojado en el Domingo de Ramos.