CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA decisión del Tribunal Constitucional sobre la llamada Ley de Nietos ha dejado en fuera de juego al Defensor del Pueblo español, que es el ex ministro socialista Ángel Gabilondo. Sólo dos magistrados del Tribunal Constitucional se pronunciaron a favor de crear un conflicto con el Supremo, a pesar de…

EN Sevilla hay un amplio catálogo de edificios abandonados, que de vez en cuando salen del armario del olvido. Ha sido el caso de la Hacienda del Rosario. Hasta fechas recientes sólo era mencionada porque da nombre a una de las zonas residenciales de expansión. A la presentación de la nueva urbanización asistió el alcalde, Juan Espadas. Se supone que contribuirá al crecimiento para superar el listón de los 700.000 habitantes, como Palmas Altas y otros proyectos. Sin embargo, la Hacienda del Rosario propiamente dicha es ese edificio abandonada en el que murió un joven de 16 años, en un accidente, al caer un muro. Es obvio que el abandono y el fácil acceso al lugar han tenido influencia en lo ocurrido, sin entrar en los detalles del siniestro, que están pendientes de la investigación.
UN músico francés, Camille Saint-Saëns, estrenó en 1886 una suite titulada El Carnaval de los animales. Con el tiempo fue muy popular y aún se interpreta con frecuencia. Pero si Saint Saëns hubiera vivido en la España actual, probablemente hubiera compuesto El Carnaval de los políticos, que se adaptaría a lo burlesco. Tenemos un Gobierno que se disfraza casi todos los días, y juega a vestirse de poder o de oposición, según el momento. Pablo Iglesias es de los que mejor se disfraza: anima a los agricultores a manifestarse y presionar, cuando una gran parte de sus problemas dependen precisamente del Gobierno.
EL modelo del Carnaval de Cádiz, al menos en lo referido al concurso, está agotado. Los principales autores así lo estiman. Antonio Martínez Ares ha sido duro, al decir que hay que aplicar la guillotina a algunas cuestiones. Entre ellas, una de las más discutidas es la fase preliminar del COAC, en la que agrupaciones mediocres y de flojísimo nivel compiten para rellenar las funciones y para presumir en sus pueblos de que cantaron en el Falla. Aunque algunas agrupaciones chungas proceden de Cádiz capital. Una vez que termine la final del COAC, a las claritas de esta mañana, llega el Carnaval en la calle, sobre el que también existen dudas.
EL domingo 23 de febrero (fecha que evoca a Rumasa y a Tejero) es Carnaval en medio mundo. En Cádiz, sin ir más lejos, y en gran parte de Andalucía. Sin embargo, en Sevilla es el día del Maratón. Han organizado uno tal que nos tomen por locos. Estaban inscritas 13.500 criaturas, lo que ya tiene mérito, pues hay que correr 42, 195 kilómetros para llegar a la meta. Pero aquí todo parece poco con tal de atraer turistas asiáticos, y decidieron ampliar el plazo para que se puedan inscribir algunos de los 37.000 maratonianos excluidos en Tokio por el coronavirus. A ver si suspenden en Tokio los Juegos Olímpicos, que para eso tiene Sevilla un estadio puntero, al que Javier Imbroda quiere dar utilidad.
DOS partidos seguidos perdidos. Dos partidos sin conseguir un gol. Dos partidos en los que el rival, marcando una vez, consigue la victoria. En Gijón se volvió a ver un Cádiz sin suerte y sin acierto, que está en los caminitos del cajonazo. Puede ocurrir lo mismo que en las dos temporadas pasadas. Van a menos, conforme avanza la competición, y están desperdiciando la ventaja. Pudieron llegar al descanso ganando y terminaron perdiendo. Por medio una niñatería impropia de un jugador veterano como es José Mari, que fue expulsado justamente. Ahí se vinieron abajo, aunque faltaba poco menos de media hora.