CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA decisión del Tribunal Constitucional sobre la llamada Ley de Nietos ha dejado en fuera de juego al Defensor del Pueblo español, que es el ex ministro socialista Ángel Gabilondo. Sólo dos magistrados del Tribunal Constitucional se pronunciaron a favor de crear un conflicto con el Supremo, a pesar de…

EN Sevilla, a veces, suceden fenómenos extraños. Un meteorito fue visto en varias provincias andaluzas, cayó cerca de Arahal, y nunca más se supo. Menos mal que no cayó a la vera de la Magdalena, donde hubiera dejado un socavón para otro parking. Entre lo más raro que se ha visto, está que unos vecinos se oponen a que les construyan un parking subterráneo. Eso es rarísimo. Los vecinos, en general, piden espacios para aparcar cerca de sus domicilios. Pero en las calles Marqués de Paradas, Julio César y sus cercanías, están saturados. En Sevilla no sólo importa el número escaso de plazas para aparcar, sino la ubicación.
ESTE país, todavía llamado España (el alcalde de Oporto, Rui Moreira, sueña con formar Iberolux, integrándolo con Portugal) necesita siempre un malo oficial en el poder. Una de las debilidades de Mariano Rajoy fue que el malo siempre era él mismo, con lo que terminó victimizado en una moción de censura. Por el contrario, como ya ocurría con Felipe González, el actual presidente, Pedro Sánchez, ha conseguido que el malo siempre sea otro. Hasta la semana pasada, el malo era José Luis Ábalos, que rindió pleitesías en el aeropuerto de Barajas a la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, para hablar de no se sabe qué. Pero desde el encuentro presidencial España-Cataluña, el malo es Iván Redondo que rindió pleitesías a Quim Torra, con una reverencia como si fuera un súbdito de Su Majestad.
VICTORIA muy importante para el Cádiz, con luces y sombras. El equipo vuelve a tomar impulso en la carrera por el ascenso. Sin embargo, en Las Palmas, dejó sensaciones contradictorias, por no apuntillar al rival cuando estaba vencido, y por cometer errores inquietantes. Los canarios llegaron con peligro a la portería de Alberto Cifuentes, se hartaron de lanzar córners, y con algo más de puntería hubieran evitado la victoria del Cádiz. Con el 0-2, el partido estaba para decidirlo sin pasar apuros, pero el gol de Rubén Castro sembró inquietudes hasta el final.
CUANDO se habla de las islas Gadeiras no entendemos que ese espíritu sigue vivo en la Bahía. El área metropolitana de Cádiz es una sucesión de islas que se restan capacidad entre sí. Perjudica para diversas cuestiones, como la llegada del AVE, que es imposible. Sobre este asunto vengo escribiendo desde principios del siglo XXI. En un foro le pregunté a Manuel Chaves, entonces presidente de la Junta de Andalucía, en qué estaciones de la provincia pararía el supuesto AVE, y si serían capaces de suprimirlo en San Fernando y El Puerto. La respuesta fue que no lo sabían todavía. Ni lo sabremos nunca. Cádiz no puede tener AVE. Es políticamente incorrecto y técnicamente inviable.
VOLVEMOS al Martes Santo, que es como entrar en una zona pantanosa. El daño viene de antiguo y no se ha terminado de cicatrizar. La organización de la Semana Santa de Sevilla es muy compleja. Todo se mide y se ajusta al milímetro con los algoritmos y otras modernidades, que parecen inventos del Maligno. Sin embargo, también es verdad, según algunas crónicas, que a principios del siglo XX era peor: iban a ciriazos en las esquinas. En 1915 hubo una batalla campal, incluso a sillazos, entre nazarenos de la Hiniesta y la Estrella. En aquellos años , según las crónicas y anales, hubo peleas entre algunas cofradías del Domingo de Ramos, Miércoles Santo, Jueves Santo y Madrugada. Y una riña entre costaleros con navajas. La concordia de Gran Poder y Macarena no se firmó por casualidad.