SOMOS muy éticos, solidarios y estupendos cuando vemos los problemas desde lejos. ¿Y cuando nos afectan de lleno? Un amigo me preguntó: ¿qué crees que dirían los gaditanos si el…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA mala suerte ha entrado en la política. El presidente de la comisión que investiga el accidente ferroviario de Adamuz, Ignacio Barrón, dijo que fue un “accidente fortuito, con una carga enorme de mala suerte”. Y tenía un fondo de razón. Si uno de los trenes hubiera pasado por el…
LA Real Academia Española dedica mucho tiempo y recursos a establecer la pureza ortodoxa de la Lengua. Por ejemplo, hubo una gran polémica para decidir si solo se debía acentuar, o no. Por una tilde, los señores académicos montaron un gran guirigay y aún hay discusiones que llegaron a México,…

AL conmemorarse el primer aniversario de la visita del Señor del Gran Poder a los llamados Tres Barrios, algunos se están preguntando: ¿para qué sirvió aquella Santa Misión? El Señor de Sevilla salió de su basílica de la plaza de San Lorenzo, en el centro de la ciudad, para visitar las parroquias de la Blanca Paloma, la Candelaria y Santa Teresa. Aquellos días, por la zona de Los Pajaritos, la Candelaria, Amate y otros barrios de las inmediaciones, hubo un inusual ajetreo, un despliegue mediático (y policial), que situó el foco en unos lugares considerados conflictivos, y que no son zona de paso para la mayoría de los sevillanos. Escenas insólitas, costumbrismo desconocido. ¿Y qué ha quedado?
EN Cádiz algunos hicieron su agosto, pero ya estamos en octubre, precisamente en el día de la Hispanidad, con otro puente festivo. Los chiringuitos nos mantienen en la ilusión de que todo el año es verano, y a la hostelería le gustaría cumplir el sueño de que todo el año sea como agosto. En septiembre lo tuvieron más fácil, porque en Cádiz se celebró una procesión magna con 17 pasos y una gran regata de la Fórmula 1 del Mar (así la llaman), con gran éxito de público. Cádiz se abarrotó, como si tuviera 300.000 habitantes. Y, una vez más, se vieron las luces y las sombras de los servicios municipales. Cádiz es una ciudad atractiva para los eventos, pero debería solventar lo que falta y lo que sobra.
SER pensionista en este país parece una fortuna, pero es una desgracia. Ahora se ha puesto de moda, en plena oleada de populismo, que le quieran meter mano a los pensionistas y los sitúen al nivel de los ricos. Es raro que Juanma Moreno no quiera atraer a ricos pensionistas catalanes, para que se apalanquen en Andalucía, en vez de viajar barato con el Imserso. A los pensionistas les tienen cochina envidia, porque cumplen el sueño de una parte de los españoles: cobrar sin trabajar. Pero no es por casualidad, ni porque les haya tocado el Gordo de Navidad, sino porque cotizaron antes a la Seguridad Social (detalle que se omite) y siguen pagando su IRPF a Hacienda (detalle que asimismo se omite). Así que si les suben la pensión, ellos cobrarán más, y Hacienda también, porque los pensionistas ricos (o menos pobres) contribuyen.
HOY se celebra la fiesta de la Virgen del Rosario, Patrona de Cádiz. Es un día festivo local, sólo en la ciudad, que algunos aprovecharán para montarse un puente laboral, y que otros vivirán con la devoción que es costumbre gaditana. El día de la Virgen del Rosario nunca pasa desapercibido. Y menos debería pasarlo en 2022, cuando se conmemoran los 75 años de la apoteósica coronación canónica de la Patrona, que se celebró el 4 de mayo de 1947 en la plaza de San Antonio. Por ello, en esta ciudad, donde tanto gusta lo magno y lo extraordinario, se debería valorar como se merece.
HE conocido como periodista a tres arzobispos nuevos en Sevilla (Amigo Vallejo, Asenjo Pelegrina y Saiz Meneses), y a los tres les colocaron etiquetas al poco tiempo de llegar. La etiqueta es como un sambenito, que se basa, generalmente, en la impresión causada a los cofrades. La etiqueta tiene tela marinera, cuesta mucho trabajo cambiarla, y se centra en cuestiones que no siempre son las propias del pastor de la archidiócesis. No entraré en detalles, por no enredar. El actual arzobispo, José Ángel Saiz Meneses, llegó de Tarrasa (Barcelona) con algunas lecciones aprendidas, y con un peón de confianza, que es de mucha ayuda en los quites. Ha caído bien a la feligresía, que es lo más importante, según parece. Pero don José Ángel tiene más hondura. En su intervención del martes, en el foro de la Fundación de la Cámara de Comercio, se le notó, y también se vieron algunos riesgos del etiquetaje.