TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

EL discurso de Navidad de Su Majestad el Rey es como la cuadratura del círculo. Se intenta que contente a todos los partidos y que no sea conflictivo. Es misión imposible. A priori, ya se sabe cómo reaccionarán, pues depende de las convicciones. En el discurso de este año había gran expectación, a ver si el Rey se mojaba. Por supuesto, los de siempre estaban preparados para dispararle. No ha sorprendido nada. Aunque sí es interesante reflexionar sobre el papel de la monarquía constitucional en circunstancias como las actuales. Se suele decir que es el árbitro de la política nacional. Pero se puede arbitrar para pasar desapercibido o para tener protagonismo a lo Mateu.
HAY gente con muy mala leche, ya lo sabemos. Hay gente que está diciendo: “Sí, el Gordo está muy repartido, pero fijarse bien en cómo se hace el reparto”. Hay gente que piensa que el Gobierno de los sanchistas de Pedro y los unidos de Yolanda y los podemitas de Irene, en contubernio con los independentistas catalanes y los pro etarras vascos, hacen trampas en todo. Incluso en el sorteo del Gordo. Ni que decir tiene que yo no pienso eso. Puedo prometer y prometo que es mentira. Se puede afirmar y lo afirmo que el Gobierno no hace trampas. En este sorteo, quiero decir, en otras cuestiones hay más dudas. Puedo apuntar y lo apunto que esas insinuaciones no han sido concebidas por la conspiración de la oposición de ultraderecha, ni por los jueces fachas, ni por el sursum corda. ¿Y eso qué es? Nada, que el sursum corda iba a misa.
NO deberíamos equivocar el rumbo del tranvía de Nervión. El mayor problema no es si las obras van a estar terminadas, o no, para mayo de 2023, cuando serán convocadas las elecciones municipales, en las que competirán Antonio Muñoz, por el PSOE, y José Luis Sanz, por el PP. El verdadero problema es el perjuicio que está sufriendo el comercio de Nervión, y también sus vecinos, en estas Navidades. Las obras afectan a la parte más sensible, la más comercial. Han dejado mal comunicados los accesos a El Corte Inglés y al Centro Comercial Nervión Plaza y al mercadillo. Hay que sortear unos atascos absurdos para entrar en los aparcamientos subterráneos.
ALGUNOS pensarán: este hombre está contento porque Teresa Rodríguez se retira de la política y volverá a dar clases en un instituto de Puerto Real. Aunque es una retirada parcial, porque seguirá como portavoz de Adelante Andalucía, o eso pretende. Pues no, no me alegro de que se retire. Al revés: considero que debería haber seguido en la política activa. Los hay peores que ella. Es una mujer progresista, a la que quizá le ha perjudicado ser una mujer, aunque al principio la benefició. Y creo que nunca ha sido valorada como la que realmente es: la principal referencia de la extrema izquierda gaditana, incluso por encima de su pareja, el alcalde de Cádiz, José María González Kichi.
LOS políticos tienen mala memoria histórica, por muchas leyes para la discordia que aprueben. Ahora se dice que hay dos PSOE: el de Pedro Sánchez y el de Emiliano García-Page y Lambán. En realidad, siempre han existido dos PSOE; menos en la Segunda República, cuando había tres; y durante el franquismo, cuando había uno, pero parecía que no hubiera ninguno. En 1974, se celebró el congreso de Suresnes, donde nació el felipismo. Después llegó el glorioso triunfo de 1982, cuyos 40 años de paz se han celebrado recientemente, por todo lo alto. Pero en el siglo XXI, se quemó la tortilla del felipismo, y volvió la divergencia.