TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

EL barómetro del CENTRA sobre las elecciones municipales en Andalucía sitúa a Cádiz como una de las capitales más disputadas. Según los resultados publicados, estima que ganará el PP con 13 ó 14 escaños, que Adelante (ya sin Kichi) obtendrá 8 escaños y el PSOE llegará a 5 o a 6. A los demás no les da representación municipal: ni a Vox, ni a Ciudadanos, ni a Ismael Beiro ni al sursum corda. Algunos pensarán que este barómetro depende de la Consejería de Presidencia, cuyo titular es Antonio Sanz. Pero ocurre que el CENTRA suele acertar bastante, y que otras encuestas de empresas privadas (esta es pública) van en la misma línea.
EL barómetro del CENTRA no ha descubierto nada nuevo, al señalar que las elecciones municipales de Sevilla estarán muy disputadas entre el PSOE y el PP. La Fundación CENTRA depende de la Consejería de Presidencia de la Junta, cuyo titular es Antonio Sanz. En el Patronato del Centro de Estudios Andaluces no todos son del PP. Están, entre otros, el escritor José Calvo Poyatos; el vicepresidente de la Fundación Blas Infante, Javier Delmás; y el ex presidente de la Junta, José Rodríguez de la Borbolla. Por supuesto, ninguno participa en la elaboración de las encuestas, ni tiene nada que ver con los resultados. Al CENTRA se le critica menos que al CIS, que depende del Gobierno de Pedro Sánchez, porque ha acertado más en los últimos tiempos y porque sus datos son creíbles.
LA guerra del coronavirus parece que ha terminado. Aunque la OMS informó el pasado viernes que hay casi 40.000 muertes semanales por Covid en el mundo, de ellas la mitad en China. En Wuhan empezó todo y ahí quedó. Han pasado tres años desde que algunos visionarios alertaron del riesgo de una epidemia que se propagaría por el mundo. La historia, por reciente, es conocida, aunque se intenta olvidar. Según anunció la todavía ministra de Sanidad, Carolina Darias (que sustituyó en ese cargo al ahora líder del socialismo catalán, Salvador Illa), el Gobierno aprobará el 7 de febrero que las mascarillas no sean exigibles en el transporte público. Con ello se difunde el mensaje de que ya no hay peligro de contagios.
EL atentado de un yihadista islámico en Algeciras ha causado una profunda conmoción. Es lógico. En el ataque perpetrado en dos iglesias por Yassin Kanjaa falleció el sacristán de la parroquia de la Palma, Diego Valencia, y resultó gravemente herido el párroco de San Isidro, el padre Antonio Rodríguez. De inmediato, para evitar que las cosas se compliquen más por el odio y la intolerancia, se ha destacado que los ataques han sido cometidos por un lobo solitario, sin apoyo de grupos islamistas radicales. Pero un lobo solitario no es lo mismo que un loco espontáneo, sino que un lobo solitario es un radical que estaba ahí, y no fue descubierto a tiempo, y que actuó con violencia sabiendo lo que hacía: quería matar a sacerdotes. Al sacristán lo confundió con el párroco de la Palma, y por eso lo apuñaló, como hizo con el párroco de San Isidro.
EN la partida por la Alcaldía, Antonio Muñoz se ha sacado un as de la manga: la Ley de Capitalidad para Sevilla. Digamos que puede ser una forma de contrarrestar la mala compañía de Pedro Sánchez. El alcalde socialista ha recurrido a una propuesta que defendió el PP (y singularmente el ex alcalde Juan Ignacio Zoido), aunque es cierto que otro socialista, Alfredo Sánchez Monteseirín, también la pidió. Puede ser una forma de buscar al electorado moderado. No por la propuesta en sí misma, sino por ese afán conciliador que orienta su gestión desde que sustituyó a Juan Espadas. Una conciliación más juanmista que pedrista, y que resulta ajena a las broncas de la política nacional, auspiciadas por el ilustre visitante al que recibió el 14 de enero en el pabellón de la Navegación. “Navegamos frente a tempestades”, dijo Sánchez.