TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

EL Congreso de la Lengua Española, que se celebrará la Semana de Pasión (la anterior a la Semana Santa) en Cádiz, incluye nueve exposiciones. Algunas han sido heredadas de Arequipa (Perú), tras la renuncia a organizarlo, y vienen cedidas. Pero también hay algunas más gaditanas. Entre ellas, la titulada Palabra de Cádiz, que según lo publicado, se desarrollará “en las calles y en las paredes del Mercado Central de Abastos a partir del 20 de marzo”. Esta exposición no es la más importante en lo cultural, pero puede aportar una visión castiza de la lengua gaditana. Se suele decir que la lengua gaditana es viperina, y poco dada a los remilgos. Su contribución a la lengua española es amplia.
LA entrega de medallas de Andalucía y demás nombramientos, en el 28-F, cada año se parece más a una función principal laica. Siendo en el Teatro de la Maestranza, la intervención de David Bisbal también tenía un notable aspecto de pregón del día de Andalucía laico. A fin de cuentas, si te nombran pregonero, es como si te proclaman hijo predilecto: se considera un altísimo honor. Y una distinción a título póstumo, con motivo de una efeméride, como concedieron este año a Lola Flores, es una costumbre que también se ha practicado en las hermandades. Aunque es mejor cuando el cofrade está vivo y recibe la medalla de los 75 años, o los 50 años de hermano.
SEGUNDO miércoles de Cuaresma, dos días después del Vía Crucis de las Hermandades de Cádiz, con el Cristo de la Humildad y Paciencia, y seguimos escribiendo de Carnaval. Para que luego digan que algunos artículos son como los de Doña Cuaresma. Quiero dejar claro, para mi club de fans anónimos, que yo no he escrito nunca artículos de Doña Cuaresma, ni siquiera cuando era director de Diario de Cádiz. Aunque podría revelar cómo se llama en verdad esa señora, soy muy bueno guardando secretos en el baúl de los recuerdos. El Carnaval ya se ha terminado, a Dios gracias, aunque se ha hecho de rogar, y todavía quedan por ahí algunos jartibles para el segundo domingo de Cuaresma.
EL cartel de la Semana Santa de Sevilla de 2023 ha merecido casi unánimes elogios. Ha sido catalogado como un grandísimo cartel. No sólo por su tamaño (mide 2,62 x 1,92 metros), que obligará al Consejo a buscarle una ubicación adecuada, sino sobre todo por su calidad artística. Daniel Franca ha conseguido la cuadratura del círculo de la pintura cofradiera en el siglo XXI: pintar un cartel rotundamente contemporáneo y rotundamente anclado en las esencias de la Semana Santa. Como recordaba el pasado lunes Carlos Colón, en su artículo de Diario de Sevilla, ha tenido la osadía de pintar un paso de palio. Y en el momento de la levantá. Nada de rarezas. Sin utilizar el cartel como si fuera el escaparate de una tienda de artículos cofrades, ni incluir elementos discordantes, y sin nada ajeno al sentir religioso de la fiesta. Un paso de palio, luz en la noche. Ni más, ni menos. Y no uno cualquiera, sino el de la Virgen de la Estrella, la de su hermandad.
GUSTE o no guste, lo que dice Alejandro Rojas-Marcos es verdad. La autonomía de Andalucía se desbloqueó con el artículo 144 de la Constitución. A esa opción se llegó gracias al pacto entre los andalucistas del PSA y los centristas de UCD, en la cuestión de confianza que salvó a Adolfo Suárez en septiembre de 1980, con la llamada escena del sofá entre el portavoz andalucista Alejandro Rojas-Marcos, y el ministro Rodolfo Martín Villa. Una fórmula que permitió salvar la autonomía del artículo 151, cuando había pasado más de medio año desde que no se alcanzó la mayoría en Almería.