EN la víspera del Pregón de la Semana Santa de Cádiz falleció Martín José García Sánchez. Había sido presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, en tiempos difíciles, en…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA fecha de las elecciones de Andalucía ha sido condicionada por el viaje del Papa. León XIV estará en España del 6 al 12 de junio. Juanma Moreno dudaba. Primero parecía que optaría por el 14 de junio, pero entonces el Papa se iría de las islas Canarias el viernes…
POR primera vez en los últimos años, Andalucía le va a marcar la agenda a Cataluña y a Madrid. Después de lo que ha ocurrido en Castilla y León, le toca el turno de las elecciones a Andalucía. Y es aquí donde se les ha metido el miedo en el…

EL Obispado de Cádiz (y Ceuta) es uno de los pocos que no posee un Palacio del Obispado, una Casa del Obispo, o algo parecido. En tiempos lo tuvo, pero la Iglesia local se deshizo de ese patrimonio. El actual obispo, Rafael Zornoza, vive en un piso cerca de la Catedral, en un edificio donde también residió su antecesor, Antonio Ceballos. Las funciones institucionales del Obispado se ejercen en la casa del antiguo Hospital de Mujeres, donde permanecen las oficinas diocesanas y el despacho del prelado, además de una capilla y un patio que es una maravilla, con su Vía Crucis de azulejos. Pero, en Cádiz, el yacimiento arqueológico de la denominada Casa del Obispo fue cedido a una empresa, Monumentos Alavista, y sigue siendo motivo de polémica.
DISCUTIR sobre lo ya discutido, aunque sea indiscutible. Esta es la premisa básica para cargarse los proyectos. El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, insiste ahora en que no ha planteado la sustitución de las líneas 2, 3 y 4 del Metro por tranvías. Aunque esa propuesta es una de las que aparecen (entre otras) en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible para 2030. El alcalde insiste en que la pelota del Metro está en el tejado de la Junta de Andalucía. Pero plantear siquiera esa posibilidad en el documento de trabajo ya es un mal indicio. Sobre todo si tenemos en cuenta otras propuestas suyas anteriores, como llevar el tranvía de Santa Justa hasta el centro por un recorrido semejante al previsto en la línea 2 del Metro. Espadas tiene una pasión por el tranvía que no es capaz de disimular. Ese planteamiento alternativo, de por sí, es un peligro. Puede llevar a otro parón al Metro.
LA gente está despistada, entre el coronavirus, la borrasca Filomena y la ola de frío. Parece el Apocalipsis. En otros tiempos, se hubiera dicho que no respetan ni que estamos en Carnaval. Porque el fin de semana pasado, en condiciones normales, tocaba organizar la Pestiñada, la Erizada y la Ostionada. Y esta semana, con una participación como en los tiempos de Teófila, hubiera comenzado el concurso del COAC en el Gran Teatro Falla. Y todas las agrupaciones llevarían un pasodoble para acordarse de las castas del Patronato y otro para criticar a la alcaldesa. Y el concurso se terminaría todos los días a las tres de la madrugada, hora a la que regresarían los autobuses a Alcalá de Guadaíra, Marbella o Isla Cristina. Y el Jurado Diario estaría puntuando, con los mismos de siempre en los primeros puestos. Y en Cádiz no se hablaría de otra cosa, ni nadie pasaría frío en los colegios, porque el ambiente estaría calentito.
LA comparecencia del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, para anunciar las medidas contra la tercera ola del coronavirus podía haberla grabado antes de Navidad. No tiene sentido lamentarse por la subida de contagios. Endurecer las medidas en enero tras la tregua navideña estaba cantado. Pues están jugando al acordeón desde el otoño: abro y empeora, cierro y mejora; abro y empeora, cierro y mejora… Aun así queda la evidencia de que otras autonomías españolas están peor, mal de muchos que sirve de consuelo para tontos. En las fiestas navideñas pasó lo que sabían que iba a pasar. Estaba asumido para no perjudicar más a los bares y los comercios.
LA política cultural en Cádiz (o en Honolulú) no debe ser de izquierdas ni de derechas, sino cultural. En la ciudad de Cádiz, a diferencia de otros asuntos, en este no hay sectarismo ideológico, ni revanchismo, ni cosas así, sino que no hay nada de nada. Y creo que no es por mala intención, ni siquiera por falta de medios, sino por falta de ideas. Lo primero es ubicarse, saber lo que quieren. Por ahí se empieza a fallar. Tampoco hay un liderazgo relevante. A Kichi sólo le interesa el Carnaval, cuyo aspecto cultural es secundario frente a lo festivo. A la concejala Lola Cazalilla la van a volver loca, y en los últimos tiempos se ha venido a menos. Ahora emerge Paco Cano, con sus propuestas sobre el rico patrimonio cultural gaditano que está desaprovechado.