NO es frecuente en Cádiz que un pintor inaugure dos exposiciones a la vez, y menos aún que ambas traten de lo mismo. O, por mejor decir, que las dos…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LOS precios de la Feria son como el sexo de los ángeles, se prestan a las más variadas interpretaciones. Podemos ver el vaso del rebujito medio lleno o medio vacío. Desde antes de que empezara la Feria, desde antes de que Oyarzábal levantara la Copa del Rey (al que pitaron…
EN el PP tienen una rara habilidad para perjudicar a su partido en Andalucía. Ya les pasó en 2012, cuando Javier Arenas acariciaba la mayoría absoluta en las encuestas, y aprobaron una reforma laboral que permitió que siguiera el PSOE apoyado por IU. Y ahora, cuando las encuestas auguran que…

EL Cádiz no tiene plantilla para disputar a tope dos partidos de competición a la semana. Esa sería la peor conclusión tras lo visto en Alcorcón. La mejor es que el 3-0, aunque es duro y escuece, llegó en circunstancias raras y muy adversas. Con un momento clave en el partido, que fue el gilipenalti cometido por Garrido. Debería servirles de escarmiento, para no romper partidos de un modo tan tonto, y además al filo del descanso. A lo que se sumó el arbitraje de Sagués, que fue de los que se le ve el plumero al señor colegiado en las jugadas dudosas, así como en el manejo de las tarjetas. No es el primero que padece el Cádiz en esta temporada. La conclusión es que las expectativas de estar en lo alto no se han perdido, pero se ven ahora con más realismo.
NO está reconocido el derecho de aparcar. Se podría suponer que el aparcamiento es como la vivienda del coche (o de la moto, ojo, no se olviden de las motos), de manera que le puedes comprar una plaza de garaje; o alquilarla a cubierto (subterráneos), o a descubierto (en superficies, zonas azules y naranjas); o bien, si está libre, ocupar una plaza antes que otro. No obstante, a los que tratan a los automóviles como si fueran apestados, se les debe recordar que pagan impuestos. El Ayuntamiento cobra por los coches de los gaditanos. Y los vehículos no votan, pero sus propietarios sí. Quizá por eso, Juancho Ortiz ha pedido que bajen un 20% el impuesto de Circulación, para compensar. A ver qué dicen los demás…
PRECISAMENTE en la Semana de la Movilidad, una bola de fuego se movió por el firmamento de Sevilla. El bólido fue captado por el ojo del hombre (y el de la mujer), por los telescopios de los observadores, no sé si por algún radar de la DGT, y por las cámaras del Cecop, atentas a lo que se mueve por arriba y por abajo. De inmediato empezaron los bulos y las interpretaciones esotéricas. El portentoso fenómeno ocurrió pocas horas después de que Albert Rivera le ofreciera la abstención de Ciudadanos y del PP a Pedro Sánchez, incluso antes de hablar con Pablo Casado. Con algunas condiciones de las que el PSOE nunca va a cumplir. Y apareció la bola de fuego en el firmamento. Yo me lo imagino si pasa en la Madrugada, a eso de las cinco.
EL pasado domingo terminó en Cádiz la temporada especial de procesiones extraordinarias. Este año han coincidido varias efemérides notables con derecho a salida, todas justificadas y justificables. Aunque es cierto que la proliferación ha creado cierta confusión y una polémica sobre los límites. El colofón, no obstante, fue un éxito por todo lo alto. Las calles del centro de Cádiz se llenaron en la tarde y la noche de un domingo de septiembre para ver el paso de misterio de Afligidos, precedido por la Verónica en andas. En esta salida extraordinaria se comprobó que todas no son iguales, ni el público responde igual. Y esto parece importante.
EL estadio de La Cartuja está considerado como un despilfarro. No cabe duda de que lo es, en las actuales circunstancias. Cuando se gestiona la propiedad de un espacio urbano o un edificio público, en vez de lamentarse por el pasado (en este caso, para seguir culpando a Alejandro Rojas-Marcos, que dejó de ser alcalde en 1995) lo que deben hacer es rentabilizarlo, con usos realistas adecuados al presente y con vistas al futuro. La historia del estadio, inaugurado en mayo de 1999, es archiconocida. Hoy me refiero, en este artículo, al lado oscuro, que también existe. Y no por culpa del estadio, sino de la tradicional falta de vigilancia policial en sus alrededores.