ALGUNAS noticias se repiten en Cádiz cada medio siglo, o incluso antes. Parece como si la ciudad viviera en una historia cíclica. De modo que, al revisar periódicos de siglos…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SE celebra mañana la Fiesta del Trabajo. O como se denomine ahora. Esta celebración ha tenido una evolución palpable en el último siglo. En los tiempos de Franco era el día de San José Artesano. Después, cuando llegó el color y la democracia, el 1 de mayo era la gran…
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos…

EL aeropuerto de Sevilla es manifiestamente mejorable, incluso en tiempos de la turismofobia. Aunque crece, no está todavía a la altura que necesita la ciudad. En el ranking de los aeropuertos de España de 2016, se quedó en el puesto 12, con 4.624.038 pasajeros. Está alejado de los primeros, y por debajo de Ibiza, Lanzarote, Valencia y Fuerteventura. El más importante de Andalucía, que es el de Málaga, ocupó el cuarto lugar, tras Madrid, Barcelona y Palma de Mallorca. El aeropuerto malagueño registró 16.672.776 pasajeros, lo que equivale a casi cuatro veces más que Sevilla. También es verdad que entre los demás aeropuertos andaluces sólo dos, los de Almería y Jerez, se acercaron al millón de pasajeros.
EN Cádiz todo se hace al revés, incluso las leyendas bíblicas. Ahora se ha montado una conspiración de Goliat para acabar con David. Goliat piensa que esta vez no lo van a derrotar con una pedrada, ni con un lapo, por mucho que proteste la hinchada en los plenos. Goliat se sabe fuerte, porque cuenta con 17 concejales frente a los 10 de David. La gran coalición de Goliat para cargarse a David tiene el objetivo de sembrar el pánico entre las filas enemigas del pueblo elegido para asaltar los cielos. Ellos no son israelitas, ni en realidad saben lo que son, pero sí tienen bastante claro que David el reprobado era el listo de la clase, y acabando con él puede acabarse lo que se daba. Aunque realmente ¿qué se daba? Sólo han dado por saco.
A falta del mapping navideño, en San Telmo se comerán los polvorones de Estepa sin inquietudes. Susana Díaz estará contenta y Juan Espadas envidioso. El acuerdo para los presupuestos de 2018 entre el PSOE y Ciudadanos aporta estabilidad al Gobierno andaluz. Se ha conseguido tras un suspense que parecía amañado. Todo el mundo sabía que Juan Marín iba a pactar con el PSOE. Pero lo han revestido de una inteligencia artificial, y lo han demorado para darle solemnidad. El impuesto de Sucesiones sólo se pagará a partir del millón de euros por contribuyente. Lo han proclamado la presidenta Susana Díaz y la polivalente consejera María Jesús Montero: sólo pagarán los millonarios.
CÁDIZ no ha sabido aprovechar los terrenos ganados al mar que dieron origen al barrio de San Carlos. Desde la plaza de España en adelante, todo ha fracasado. Fracasó la propia plaza, que hoy sólo sirve como aparcamiento de zona azul, con un bonito monumento. Fracasó la antigua estación de autobuses de los Comes, a la espera de que se inaugure la nueva. Fracasó todo lo que se ha instalado en la Punta de San Felipe, incluidos los proyectos nonatos, como el del hotel. Fracasó hasta la Velada de los Ángeles, a la que le dieron la puntilla allí. ¿Y saben por qué fracasa todo? Porque el lugar es inhóspito en invierno, y un tostón en verano cuando sopla el viento de levante.
LA semana de la movilidad está saliendo de lo más movidita. El gerente de Gaesco, Juan Aguilera, dijo que el PGOU de Sevilla es “un cuento de hadas”. Los empresarios de la construcción están hartos de que no encarguen obras públicas como las de antes. Aquellos tiempos gloriosos de hace 25 años, que conmemoramos con nostalgia. Tiempos en los que hubo obras en la SE-30, la A-92, el aeropuerto, la estación de Santa Justa, en toda la isla de la Cartuja, que era la isla de las Maravillas (Wonder Island, para las orientaciones). Y sin Alicia, sino con Felipe González en la Moncloa, Manuel Chaves en San Telmo y Alejandro Rojas-Marcos en la Plaza Nueva. Aquellos tiempos sí que eran para ponerse cascos en las inauguraciones.