UNA vez más, la izquierda municipal gaditana y sus amigos han querido hacer virtud de la necesidad. Es normal y se entiende, pues para eso se encuentran en la oposición.…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
PARECE que hay una campaña destinada a terminar con el ciclismo en este país, que fue el de Bahamontes, Luis Ocaña, Perico Delgado y Miguel Induráin, entre otros. El año pasado organizaron un boicot político a La Vuelta, por la presencia de un equipo con patrocinio de Israel. Eso sirvió…

A nuestra paisana gaditana Teresa Rodríguez le ha tocado una lotería política. Porque el Tribunal Constitucional ha fallado a su favor (y de ocho diputados afines), en la denuncia que presentaron cuando fueron expulsados del grupo de Adelante en el Parlamento andaluz. ¡Enhorabuena, Teresa! Aún no es pública la sentencia, pero según el adelanto que llega a Andalucía, esa lotería se la pagará el Parlamento (o sea todos los andaluces), en vez de abonarla los grupos que habían aprobado ese disparate, que fueron los miembros de Podemos e Izquierda Unida, comandados por Inma Nieto (que la echaron), y los grupos del PSOE, Vox y Ciudadanos, que avalaron la petición, al estimar que se ajustaba al reglamento. El PP se abstuvo. Y ahora el TC considera que era ilegal.
TAMBIEN los políticos tienen madre. Son criaturas de Dios. A veces nos olvidamos, y creemos que los políticos proceden de la inteligencia artificial (o que no tienen inteligencia); y que son inmutables, estáticos, maquinales, sin sentimientos, como los robots. Sin embargo, un político puede cambiar de ideas. Se conocen casos extremos, como el de Jorge Verstrynge, que pasó de ser la mano derecha de Fraga a convertirse en podemita de Pablo Iglesias. Para entenderlo: es como si Macarena Olona se convierte en fan de La Pasionaria, lo que no sería descartable, o se junta el día de mañana para sumar con Irene Montero. Es decir, que ocurren cosas raras, y que algunos cambian de ideas.
POR sus obras los conoceréis. Eso se decía de los alcaldes, en otros tiempos. Si había entregado para la posteridad algunas obras dignas de recuerdo, se consideraba positiva la gestión. Si no hizo nada interesante, ustedes lo disculparán. En Cádiz, cada cual recordará lo que hicieron los alcaldes y alcaldesas. Por no tener demasiada memoria histórica y hablar de José León de Carranza, nos podríamos centrar en lo que hicieron Carlos Díaz, Teófila Martínez y José María González Kichi. Y que cada cual saque sus conclusiones. Pero hoy me refiero a dos obras públicas que vienen coleando desde los tiempos de Teófila, que fueron prometidas por Kichi, y que siguen pendientes hasta llegar a Bruno. El Pabellón Portillo y el Teatro Pemán son obras que corresponden al Ayuntamiento. También están, ciertamente, las de la Junta, de todos desconocidas, porque nadie las ve, aunque las prometen.
EN Sevilla hay dos pasiones: la Semana Santa y el fútbol. Ya sé que decirlo así suena a herejía, y lo es, pero la realidad es esa. Antes se decía: “con la Iglesia hemos topado”. Después se dijo:” con las feministas hemos topado”. Ahora se dice; “con el fútbol hemos topado”. Con lo cual se llega a la conclusión de que lo mejor es no topar, un pecado que se puede asemejar al de cometer actos impuros. Cuando se topa, el topador se sitúa en terrenos inundables, como los de Doñana, donde se puede hundir. Antes se decía: “por la boca muere el pez”. Hoy lo mejor es tener la boca cerrada, por si las moscas. Desapasionarse un poco y no picotear.
DECIR que la vicepresidenta Yolanda Díaz viajó a Bruselas para tontear con Carles Puigdemont por libre, sin que lo supiera Pedro Sánchez, es uno de los mejores chistes de la última semana. Esta señora es la voz de su amo político, y está dispuesta a lo que haga falta para seguir en su cargo. Yolanda, la de las sonrisitas, hizo el ridículo con Carles, porque tiene un afán de protagonismo desmesurado. Fue la primera en politizar el caso del beso estúpido de Luis Rubiales, para cuyo entierro no tenía vela. Y ha sido la primera en hacerse la foto con Puigdemont. Cumpliendo un servicio para su jefe.