SOMOS muy éticos, solidarios y estupendos cuando vemos los problemas desde lejos. ¿Y cuando nos afectan de lleno? Un amigo me preguntó: ¿qué crees que dirían los gaditanos si el…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA mala suerte ha entrado en la política. El presidente de la comisión que investiga el accidente ferroviario de Adamuz, Ignacio Barrón, dijo que fue un “accidente fortuito, con una carga enorme de mala suerte”. Y tenía un fondo de razón. Si uno de los trenes hubiera pasado por el…
UNO de los problemas de la extrema derecha y la extrema izquierda es que quieren ser más papistas que el Papa. En principio, eso no es malo, pues significa que esa religión sigue interesando a los dos bandos. Lo que pasa es que la doctrina católica es aplicada por unos…

VIVIMOS en unos tiempos en los que hacen falta récords. En el siglo pasado, cada vez que clausuraban unos Juegos Olímpicos, decían que habían sido los mejores de la historia. Samaranch lo dijo en Barcelona 92. Actualmente, la superación del pasado es el símbolo del éxito. Hemos vivido la mejor Semana Santa de la historia y la mejor Feria de la historia. Por lo menos, de la historia reciente, de la que recuerdan los más viejos del lugar. Sin embargo, no basta con eso. Además de ser la mejor, hay que superar todos los récords. Pues un éxito sin récord nos sabe a poquita cosa.
EL GP de España de Motociclismo, que se ha disputado en Jerez, no ha aportado ningún valor añadido para el turismo. En el puente del Primero de Mayo los hoteles se hubieran llenado con motos y sin motos. Es cierto que han venido motoristas, que en otras circunstancias quizá hubieran viajado a diferentes destinos, o se hubieran quedado en sus ciudades. Pero las playas de Cádiz, en estas fechas, ya tienen tirón turístico. Y todos los conductores conocen los múltiples inconvenientes de tráfico y las molestias que provocan las motos de Jerez. Por lo que una parte de los posibles desplazados a Cádiz han elegido otros destinos de playa, como las costas de Málaga o Huelva, donde no se han encontrado esos problemas.
EN Zaragoza están presumiendo bastante porque han adelantado a Sevilla en el número de habitantes. Un sorpasso, que diría Pablo Iglesias. Según el ranking de los padrones, a 1 de enero de 2023, en Zaragoza vivían 694.109 habitantes, mientras que Sevilla se ha quedado con 693.229. Sevilla ha crecido en 2.014 vecinos, pero la capital aragonesa ha ganado 9.423. Y hay que precisar (sin el menor atisbo de xenofobia) que la mayor parte del crecimiento zaragozano es de extranjeros, pues ha sumado en un año 11.254 personas procedentes de otros países. Sea como sea, Zaragoza pasa a ser la cuarta ciudad de España en habitantes, por detrás de Madrid, Barcelona y Valencia, y por delante de Sevilla.
LA polémica Ley de la Vivienda es otra concesión de Pedro Sánchez para contentar a sus socios de Frankenstein. Viene patrocinada por los independentistas de Bildu y ERC, con el aval de Unidas Podemos. Pedro Sánchez abandona las políticas socialdemócratas, que eran las propias del PSOE, para introducir políticas del marxismo en versión podemita. En el maniqueísmo marxista, los buenos son los proletarios, mientras que los malos son los capitalistas. ¿Y los demás? Esas teorías eran del siglo XIX, y en muchos aspectos están desfasadas. Pero no se trata de teorías, sino de fantasías. En la Ley de Vivienda, van a cometer un error garrafal, porque hay más propietarios de pisos que okupas. Y van a beneficiar a una minoría que está fuera del sistema.
EL alcalde de Cádiz dijo que no se presentaría a las elecciones municipales de 2023. Sin embargo, José María González Santos aparece en la lista de su coalición, cerrándola en el puesto 27. Algunos me dirán, con razón, que no es lo mismo que presentarse en el puesto 1 para alcalde. No es lo mismo, claro, pero incluso existen argucias legales para que un concejal situado en el puesto 27 pudiera entrar en el Ayuntamiento a lo largo de la legislatura. Y aunque no se llegue a eso, es un certificado de lo que propone esa lista: continuismo del kichismo. Con otro candidato al frente, pero con objetivos comunes, y con el patriarca de la tribu velando por la candidatura.