TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

LO apunto al principio: ha sido una gran Semana Santa. Ha sido el reencuentro con las cofradías en las calles de Sevilla, después de dos años en que lo impidió la pandemia. No entro en detalles que ya han sido analizados por otros compañeros durante la Semana Santa. Costaleros y capataces, música, flores y otros aspectos, que en general han estado a buen nivel, con algunas excepciones. Pero sí quiero entrar en tres cuestiones que han sido polémicas:
A los partidos políticos les interesa hacer comparaciones en beneficio propio. Desde el Domingo de Ramos (curioso día para votar) están poniendo a Francia como un ejemplo para Andalucía. En el sentido de que allí se han aliado el centro, la derecha y la izquierda para apoyar a Macron como presidente en la segunda vuelta. O mejor dicho, para que no sea presidenta Marine Le Pen, a la que aquí se pinta como un fiel retrato de Vox. Macarena Olona sería como una Marine Le Pen a la granaína. Pero Andalucía tiene sus peculiaridades, aunque en Madrid y en París sean centralistas y se les note.
EN otros tiempos, cuando éramos niños, el Viernes Santo se vivía como un día de luto generalizado. A pesar de que las costumbres han cambiado en parte, sigue siendo el día más luctuoso de la Semana Santa, a tono con la liturgia que conmemora la Muerte de Cristo en la cruz. Cádiz lo vivió en siglos pasados con tanta solemnidad que incluso el marqués de Valdeíñigo le encargó al prestigioso músico Franz Joseph Haydn su célebre obra Las siete últimas palabras de Cristo en la cruz, para ser interpretada en el Oratorio de la Santa Cueva, donde hay un magnífico grupo escultórico. En general, se puede decir que el Viernes Santo gaditano recuerda la solemnidad luctuosa de antaño. Alcanza un momento de especial piedad en su alta noche oscura.
l La Madrugada es lo más frágil de la Semana Santa, y ha padecido incidentes lamentables en el siglo XXI l Esos puntos negros no han conseguido mancillar su pureza ni su gloria
EN su Pregón de la Semana Santa de 2022, Julio Cuesta Domínguez remataba la faena con unos versos en los que dijo: “Y al ver las calles mecidas/ en palios, en canastillas/ de pasión, de amor, de anhelos/ contemplen cómo a Sevilla, /Dios le ha dado la gracia/ de convertirla en su cielo”. Esa percepción de Sevilla como cielo, o como paraíso terrenal, alcanza la plasmación perfecta en las largas horas que discurren desde la tarde del Jueves Santo hasta la Madrugada, con su epílogo de la mañana del Viernes Santo. Si hubiera que elegir lo más popular de la Semana Santa, sin duda la inmensa mayoría de los sevillanos, y de los que acuden a la ciudad, optarían por la Madrugada.
LA exaltación de la mantilla, al llegar otro Jueves Santo, es oportuna. Exaltación porque la mantilla es muy recomendable para ver la Exaltación. Y para ir a los Oficios del Jueves Santo. Y para visitar los siete sagrarios, como mandan las tradiciones. Esos sagrarios pobres conventuales, de los que escribió Romero Murube, o esos sagrarios donde las hermandades reflejan su devoción al Santísimo. Pero el Jueves Santo es un día tan denso, y tan intenso, que algunas señoras y señoritas sólo usan la mantilla para ver un par de procesiones y merendar un café con torrija. No seré yo quien juzgue los gustos de cada uno. Ni el día del Amor Fraterno es adecuado para tirarle una piedra simbólica a nadie, duchados o sin duchar. La mantilla es una costumbre muy bonita que no se debe perder. Esto lo vengo oyendo desde hace medio siglo.