SE suele decir que las expectativas gaditanas se mueven por las tres C de sus pasiones: el Carnaval, las cofradías y el Cádiz CF. El Carnaval ya ha terminado este…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
UNA vez más, de la necesidad se hace virtud. Así funciona nuestra política. La normativa para el patinete en las calles de Sevilla ha entrado en vigor. Son medidas de sentido común, que llegan con retraso. La DGT, que comanda el incombustible Pere Navarro, no ha estado fina, ni el…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

ALGUNOS iluminados creyeron que el mundo entraba en los tiempos de la nueva política. Los indignados, los insumisos, los antieuropeos... El mundo se iba hacia los extremos de una nueva derecha y una nueva izquierda más radicales. Pero, en esa deriva (que supone alejarse de la moderación que se implantó después de la Segunda Guerra Mundial), el mundo ha desembocado en Trump y en Putin. Se cayó el muro de Berlín, se rompió el telón de acero. Y nos hemos encontrado con estos dos. Y con varios más parodiados este año en la chirigota del Selu en el Carnaval de Cádiz.
LA Cuaresma ha avanzado, atando crespones de luto en el palio de los recuerdos. Todos los años lamentamos ausencias. La fugacidad del tiempo tropieza con una Semana Santa que suponíamos eterna, pero que se nos escapa con la pérdida de unas personas que contribuyeron cuando vivían a hacerla como es. Entre esas bajas más recientes, están el sacerdote Camilo Olivares, el capataz Jesús Basterra y el cofrade Pedro Collado. Aportaron a distintos niveles, nos dejaron huellas imborrables.
LA falta de remate condenó al Cádiz a otra derrota. Tres partidos sin marcar un gol. El resultado también estuvo condicionado por la alineación que dispuso Álvaro Cervera, decidido a empecinarse en errores evidentes. Acertó con los tres cambios, porque se había equivocado con los tres a los que sustituyó. Así cambió el Cádiz en la segunda parte, en la que fue superior al Osasuna, pero sin puntería en el remate. Los navarros ganaron al modo del Cádiz: un gol a balón parado y a defenderse encerrados atrás. Con eso fue suficiente.
AHORA resulta que los temporales también son responsabilidad de los enemigos políticos. Si uno es de Podemos le echa las culpas de la marejada y sus efectos dañinos a Rajoy, mientras que si otro es del PP puede insinuar que con Kichi se inunda más Cádiz. Ni siquiera en tiempos de Franco culpaban a la conspiración judeomasónica ni al comunismo soviético de las riadas e inundaciones, que entonces eran más frecuentes. Las catástrofes naturales suceden porque vivimos en un planeta llamado Tierra, que se encuentra en el Universo, donde el hombre es un microbio cósmico que no puede controlar todos los elementos, A ver si lo entienden.
UN fenómeno portentoso está ocurriendo: obreros en el interior de los antiguos almacenes de Vilima. Allí, en pleno centro (en la encrucijada de las calles Lineros, y Puente y Pellón, con fachadas en Lagar y Buiza y Mensaque), este edificio ha permanecido cerrado desde 2001. Han pasado 17 años de cierre y algunas curiosidades. Algunos decían que habían visto fantasmas en su interior, incluso antes de cerrar. Pero esta vez los que yo he visto no son fantasmas, sino obreros auténticos, con sus cascos, y hasta un camión de la empresa de derribos que está actuando en el interior del edificio para su reconversión. ¿En qué? En un hotel, faltarían más.