EN el calendario de la Cuaresma, el Domingo de Pasión es un día importante. En Cádiz y en la mayoría de los municipios de la provincia, es el día de…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
A los guiris que viven más allá de Dos Hermanas, Alcalá de Guadaíra y Mairena del Aljarafe les resultan raras algunas costumbres de la peculiar idiosincrasia sevillana. Por ejemplo, no entienden que se organice un gran revuelo con las obras públicas al aproximarse la Semana Santa. Y que el corte…
POR primera vez en los últimos años, Andalucía le va a marcar la agenda a Cataluña y a Madrid. Después de lo que ha ocurrido en Castilla y León, le toca el turno de las elecciones a Andalucía. Y es aquí donde se les ha metido el miedo en el…

LA AGONÍA DEL CACHORRO
Es noche agotada. Vuelves por el puente, Cachorro, y has prometido esos abrazos que nunca podrás dar, según escribió Aquilino Duque. Por el puente es más dura tu agonía. Con la mirada vidriosa, estás recordando tu vida. Recuerdas al niño que jugaba en la carpintería de José con la madera. Recuerdas al joven que recorrió Galilea, Samaria y Judea para predicar y hacer milagros. Recuerdas al Jesús que anduvo en la mar y al que entró en Jerusalén montado en una borriquilla. Recuerdas que un discípulo traidor te entregó y los demás te abandonaron.
LA Pasión de Cristo en la cruz alcanza su culminación el Viernes Santo. Es el día en que muere. Es el día en que se origina un vacío. Y es cierto que nada tendría sentido sin la Resurrección para la fe de los cristianos. Pero a la Resurrección no se puede llegar sin la Muerte. En Cádiz se conmemoró con una especial solemnidad desde siglos pasados. No es casualidad que la mejor obra de música sacra de Cádiz sea Las siete últimas palabras de Cristo en la Cruz, compuesta por Haydn para el oratorio de la Santa Cueva. Y tampoco es casualidad que la imagen de más valía artística de la Semana Santa gaditana sea el Cristo de la Buena Muerte.
TODOS TUS AÑOS SON DE ESPERANZA
En 2025 somos peregrinos de Esperanza. El Papa Francisco abrió el pasado 24 de diciembre la puerta santa para inaugurar el Año de la Esperanza. Aunque yo les recuerdo que Sevilla tiene una Semana de la Esperanza todos los años, y que la puerta santa se abre con júbilo cuando empieza la Madrugada y pasa la Esperanza por debajo de un arco.
¿Y qué te digo yo, Esperanza Macarena? Si ya han agotado los piropos Antonio Rodríguez-Buzón, Joaquín Caro Romero, Juan Sierra y tantos poetas. Si han escrito glorias benditas Antonio Burgos, Carlos Colón y todos los pregoneros…
A las siete de la tarde está Dios en los sagrarios de los conventos de clausura. En la Sevilla oculta y mística, junto a los patios silentes, los retablos barrocos y los murmullos que llegan de las calles, se eleva un reguero de plegarias al Santísimo.
La noche se abre entre cruces arbóreas. La noche acaricia la Giralda, majestuosa y altiva, cuando la Quinta Angustia pasa por la plaza de San Francisco. ¿Estáis preparados en los palcos para verla? ¿Estáis preparados para callar y ver?
NUNCA el tiempo corre tan rápido como en la tarde del Jueves Santo. A veces pienso que son horas mágicas, eclipsadas sin quererlo por la plenitud posterior de la Madrugada. Es un eclipse parcial, que no oculta por completo el brillo del Jueves Santo. La cantidad de acontecimientos que viviremos en 24 horas no debería tapar la calidad de unas vivencias que son inolvidables. Y no sólo porque salen siete cofradías históricas, que en sí mismas cada una es un tesoro que se deposita en las calles. La tarde del Jueves Santo tiene una espiritualidad propia, que va más allá de la liturgia, a pesar del ruido de fondo.