CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

PARA la integración del puerto en la ciudad de Cádiz siempre se consideró oportuno utilizarlo como aparcamiento. En los Carnavales de la Transición, cuando la fiesta recuperó un nuevo auge en los tiempos de los Carlos (Carlos Díaz de alcalde y Carlos Mariscal de concejal de Fiestas), el muelle era el estacionamiento predilecto. No se concebía un Carnaval en el que no se pudiera aparcar en el muelle. Es cierto que la ciudad contaba con menos espacios subterráneos, pues no habíamos llegado a los años gloriosos de Emasa. Con el tiempo, aquello se perdió.
LA polémica que ha surgido tras el preacuerdo para construir la línea 3 del Metro es interesante. Más que nada porque pone el énfasis en la necesidad del Metro como clamor ciudadano, y porque deja sobre la mesa el peligro de Sevilla Este y sus aledaños. La Asociación de Vecinos Las Ciencias, que preside Francisco Díaz, está recogiendo firmas para que la línea 3 se construya simultáneamente a la línea 2, a fin de conectar mejor esta zona con la Macarena, donde muchos vecinos reciben la asistencia sanitaria. Y han recordado que esto afecta a más de 100.000 personas.
LAS polémicas sobre los andaluces y los gaditanos vagos se reproducen cíclicamente de vez en cuando. Por ello, no se puede culpar al empresario cordobés Miguel Ángel Tamarit de la falta de inversiones en la provincia de Cádiz y la tasa del paro. No llega a tanto. En las letras del Carnaval (ahora que estamos en ello) se pueden encontrar interesantes ejemplos para ilustrar sobre esta temática, tanto en un sentido como en otro. La holgazanería o vagancia se ha atribuido históricamente a los andaluces en general, siendo los gaditanos sólo una parte del problema. Ocurre que aquí se tomó al flojo con demasiado gracejo. Se atribuye al flamenco Ignacio Ezpeleta la siguiente frase: “¿Cómo voy a trabajar si soy de Cádiz?”.
ANTES de la Expo 92 ya se criticaba en Sevilla el exceso de nuevos hoteles. En las hemerotecas se pueden consultar declaraciones sobre este asunto. Algunos hoteles cayeron en el 93, a otros les faltó poco y los demás sobrevivieron. El Barceló de la Cartuja (antaño Príncipe de Asturias) fue el gran hotel de cinco estrellas heredado de la Expo. Después vinieron años de pensarlo mejor. Sin embargo, ahora, rara es la semana en la que no se anuncia un nuevo hotel de cinco estrellas en Sevilla. Aún así ha llamado la atención la adquisición de la antigua sede de Abengoa como inversión para construir un hotel de lujo.
EL ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, habló de un pacto por las Infraestructuras de España. Susana Díaz le respondió insistiendo en la supresión del peaje de la autopista AP-4 Sevilla-Cádiz. Es una forma primitiva de ver el asunto. Un pacto por las infraestructuras es necesario. Pasa como en la sanidad, la educación y las pensiones, que forman el núcleo esencial del Estado social del Bienestar. A esto se debe añadir la lucha contra el terrorismo y la defensa. Algunos dirán: ¿entonces no se puede discrepar? Sí, pero ocurre como con la Constitución: un Estado democrático necesita unos acuerdos básicos respetados por todos. En caso contrario, funcionará con vaivenes, y propondrán paridas irrealizables.