AL Papa suelen visitarlo en el Vaticano los obispos. También recibe a los jefes de Estado y a Yolanda Díaz si lo solicita. Pero es más raro que lo visiten…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SEVILLA es odiada en Andalucía, España y la Humanidad. Todos los odios tienen el mismo motivo: la envidia. Conste que eso también pasa entre los sevillanos. Cuanto más se copia o se imita a alguien, más se le envidia, porque se añoran sus cualidades. Sevilla es odiada por algunos andaluces,…
CREÍMOS que el progreso del ser humano consistía en que no hubiera guerras, pero ya lo ven. Ha sido interesante que unos astronautas vean la cara oculta de la Luna. Por suerte, allí no vive ninguna civilización a la que exterminar en una noche. Donald Trump y Benjamín Netanyahu se…

LA crisis no ha terminado. Lo digo porque se considera “un escándalo” y “un insulto” a Cádiz y a Sevilla la subida de 0,14 euros en el peaje de la autopista AP-4 (que serán 0,28 euros en el viaje de ida y vuelta). Ahora cuesta 7,20 euros; pero pasará a 7,34 euros, a partir del 1 de enero de 2018. Digo que la crisis no ha terminado, porque subirá un 2%, que es, más o menos, lo que han pedido en algunos convenios; y quienes no llegan a tanto, están con el temor de arruinarse, dependiendo del número de veces que viajen. En enero de 2020 se supone que ya saldrá gratis, y que no habrá peaje, pero casi nadie lo cree, a pesar de que lo prometió Ana Pastor cuando era ministra y lo ha repetido el actual ministro de Fomento, Íñigo de la Serna. También el presidente de la concesionaria Abertis, Salvador Alemany, dijo que no habrá prórroga después de 2019.
LA crisis no ha terminado. Lo digo porque se considera “un escándalo” y “un insulto” a Sevilla y a Cádiz la subida de 0,14 euros en el peaje de la autopista AP-4 (que serán 0,28 euros en el viaje de ida y vuelta). Ahora cuesta 7,20 euros; pero pasará a 7,34 euros, a partir del 1 de enero de 2018. Digo que la crisis no ha terminado, porque subirá un 2%, que es, más o menos, lo que han pedido en algunos convenios; y quienes no llegan a tanto, están con el temor de arruinarse, dependiendo del número de veces que viajen. En enero de 2020 se supone que ya saldrá gratis, y que no habrá peaje, pero casi nadie lo cree, a pesar de que lo prometió Ana Pastor cuando era ministra y lo ha repetido el actual ministro de Fomento, Íñigo de la Serna. También el presidente de la concesionaria Abertis, Salvador Alemany, dijo que no habrá prórroga después de 2019.
EL gran problema de Cádiz para su desarrollo no es que el alcalde González y Martín Vila aprueben tres calles y plazas peatonales de más o de menos, sino ejercer su capitalidad. Para eso hace falta un modelo de ciudad, con ideas claras y ambiciosas, que no existe. Sólo ponen parches. Por habitantes e influencia, Cádiz es la tercera provincia de Andalucía, tras Sevilla y Málaga. En ambos casos, la capitalidad sevillana y malagueña es indiscutible. Dos Hermanas y Marbella son municipios con un número de habitantes similar al de Cádiz, pero no rivalizan con sus capitales. Sin embargo, aquí la diferencia no se debe sólo a la población, porque en ese caso la capital real de esta provincia sería Jerez, que tampoco lo es en la práctica.
EN la asamblea del Sevilla FC lo más comentado ha sido el enfrentamiento entre José Castro y José María del Nido, en otros tiempos amigos y compañeros directivos. En los clubes de fútbol pasa como en los partidos políticos y las hermandades, que las alianzas se rompen. Sin embargo, se ha prestado menos atención a un asunto que va más allá de lo deportivo. Es una propuesta que no se ha aprobado; pero que ahí quedó, tras ser lanzada, por si le dan la vuelta a la tortilla del poder sevillista, o cambian de ideas, o lo que sea. Me refiero al planteamiento del ex presidente Del Nido para construir un nuevo estadio (más grande, más moderno y más de todo), con capacidad para 60.000 espectadores.
DECÍAMOS ayer que el cambio de criterio de la Junta demostraría que su decisión de salvar el edificio de la Aduana en 2008 tuvo otro objetivo: fastidiar a Teófila Martínez. Más en concreto, evitar que el Plan de la Plaza de Sevilla se ejecutara según lo previsto. Sin embargo, debo añadir hoy que esto es sólo una parte del problema. El Plan está maldito. Ni antes lo llevaron adelante, en los tiempos del PP; ni ahora existen opciones reales de que Ganemos y Podemos empiecen las obras antes de las elecciones municipales de 2019. Por ello, puede ocurrir que la Aduana sirva de excusa al Ayuntamiento y sólo se ejecute la parte que le interesa a Adif: el mercado gastronómico de la antigua estación y el nuevo hotel de Barceló.