TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
ALGUNAS veces las verdades duelen. Y lo que dijo el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, es verdad. La prioridad nacional puede ser “ilegal y anticonstitucional”. Y, por lo tanto, darle hilo a esa cometa sería fascismo, aunque no guste esa calificación. Porque ponen a una nación por encima de…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

PARTIDAZO del Cádiz, que consiguió una victoria de prestigio en Gijón. Vimos al equipo en su mejor versión, ante un rival que la temporada pasada estaba en Primera y salía como uno de los favoritos para el ascenso. El 0-3 hace justicia. La superioridad fue rotunda, hasta el punto de no pasar apuros como otras veces. Tres victorias consecutivas certifican que la mejor versión del Cádiz ya está aquí. No sólo con intensidad, sino con más argumentos en el juego. La recuperación de José Mari, tras su lesión, ha sido determinante. Pero también la inclusión de fichajes como Villanueva, Lucas y Álex Fernández, que chuparon banquillo en las primeras jornadas.
EN la soledad de la cárcel de Estremera, las horas le parecen largas, y a ratos grises y tediosas. Las soporta con resignación. Reflexiona sobre los momentos que ha vivido, los alardes inútiles, las declaraciones sin sentido, las chulerías que sobraron, las últimas oportunidades que no aprovecharon para cambiar el destino. El preso Oriol Junqueras se confiesa creyente, católico, y se reconforta en la oración. A veces recuerda a su familia, y mira hacia el porvenir, y le inquieta el desasosiego de estropear su vida por un error de cálculo. Pero no se arrepiente. A diferencia de algunos, que se alegran de que esté entre rejas, yo lo lamento. Me parece triste, y en estos momentos poco oportuno. Recuerdo la frase lapidaria de Concepción Arenal, que fue una pionera del feminismo y la atención a los presos: “Odia el delito y compadece al delincuente”.
A la calle Ancha, en Cádiz, le están tomando manía. Ya lo he escrito, pero lo desarrollo. Conste que soy un gran partidario de esta calle. Junto a la iglesia de San Pablo vivió mi abuela, y allí tengo algunas fans que toman café en Los Italianos (cuando está abierto). Ahora se han empeñado en que no pasen las cofradías por Ancha, otra ligereza, ya que es la calle más señorial de Cádiz. Quizás ese es el problema básico: que el señorío gaditano también se está perdiendo. Se deshabitan las casas palacios, cierran las tiendas elegantes y los bancos, y le quitan la Semana Santa. Aunque sea por un año, ad experimentum, porque no lo tienen tan claro.
EL PP municipal de Sevilla tiene un candidato a la Alcaldía que todavía no ha sido nombrado. Sin embargo, se comporta como tal, y ayer intervino en el Foro de la Cámara de Comercio, en Antares, como si fuera ya el candidato, pero dejando claro que no lo es, aunque se encuentra disponible. En la mesa presidencial estaban Javier Arenas (al que reconoció como su padre político) y Antonio Sanz (del que ha aprendido mucho), con caras de que será el candidato. Nadie lo duda, porque los demás nombres lanzados se vinieron abajo. Prudencia y paciencia son virtudes que Mariano ha contagiado a su PP. Agotar los tiempos, aunque resulte agotador tanto disimulo.
ESTABA cantado. Como si uno de los motivos de la aplicación del artículo 155 fuera para que no hubiera dudas. El Carnaval de Cádiz podrá volver al Liceu de Barcelona, sin necesidad de que sea exigido el catalán como lengua única. Para lengua la que tienen algunos componentes de nuestras agrupaciones, que cantan las verdades del barquero, y que allí tendrán la oportunidad de demostrarlo. No es probable que Carles Puigdemont asista al espectáculo desde el palco presidencial, ni que abra la sesión diciendo “Ja soc aquí”. Ni mucho menos que el Rey lo nombre marqués, como su padre Juan Carlos al honorable Josep Tarradellas.