PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
UNO de los grandes inconvenientes para controlar la inmigración ilegal es el populismo. En la invasión de Ceuta se ha visto, una vez más. En la sarta de tópicos que utilizan sobre Marruecos, el principal es que se trata de un país lleno de pobres, analfabetos en su mayoría, que…

LA transformación del Cádiz en el último mes y medio ha sido espectacular. Es otro Cádiz, que eliminó al Betis en su feudo de Heliópolis, y ha pasado por estadios históricos, como El Molinón de Gijón o La Romareda de Zaragoza, con argumentos para ascender. Ahora sí. El entrenador Álvaro Cervera está sacando el máximo fruto de sus jugadores. Y el equipo funciona con un hambre de victorias que es su seña de identidad, pero también practicando mejor fútbol. Si el Zaragoza terminó con nueve jugadores, eso no relativiza nada, porque la actuación del equipo maño fue de vergüenza, y se debieron quedar en inferioridad antes del minuto 1.
COMPRAR alfajores de Medina Sidonia en Internet es posible; pero es también una ordinariez del siglo XXI, y no aporta nada a la I+D+i de los clústers. Cualquier año de estos, pudiera ser que a los alfajores, a los amarguillos y a las tortas pardas los incluyan en la modernización industrial, a través de alguna ITI, y que los despachen con robots, pero se debería huir de eso. De toda la vida, los alfajores se compran en el transcurso de una excursión a Medina Sidonia, mayormente en Sobrina de las Trejas, en la plaza de España, así como en otras pastelerías, como la de Nuestra Señora de la Paz, que tiene el nombre de la Patrona. Igual que el queso payoyo de toda la vida se compraba en una excursión a Villaluenga del Rosario. Igual que los quesos de Grazalema se compraban en Grazalema y los de El Bosque en El Bosque, y así.
ESTAMOS en las postrimerías de la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, que será clausurada mañana. Fenecerá con el puente de la Inmaculada. Así como se discute sobre el emplazamiento y las mejores fechas para la Feria del Libro primaveral, no se cuestiona que los últimos días de noviembre y los primeros de diciembre (con sus puentes) son los mejores para este evento de la Ocasión. No sólo por la cercanía de las fiestas navideñas, sino porque el frío le sienta bien a los viejos libros, y les añade como una pátina polvorienta y melancólica. Libros perdidos, que soñamos con volver a encontrar, igual que se pierden para siempre las bibliotecas de los difuntos, vendidas por sus descendientes.
A la pizza napolitana la han nombrado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, lo mismo que piden para el Carnaval de Cádiz. Soy un ferviente partidario de nuestro Carnaval. Creo que hay que difundirlo todavía más. Pero creo que es un error concentrar los esfuerzos para que sea admitido por la Unesco, mientras se olvidan o relativizan otras opciones mucho más importantes del patrimonio histórico y artístico de esta trimilenaria capital. Eso es lo más lamentable, lo que confirma las graves carencias culturales de nuestros políticos: que una ciudad fundada por los fenicios, de gran relevancia en el periodo romano, fundamental para la civilización y el comercio de América, cuna de las Cortes y la primera Constitución española, no tenga reconocido ni un solo monumento o vestigio por la Unesco.
CELEBRAMOS hoy la fiesta de la Inmaculada en el Año de Murillo. Aunque lo mismo se podrá decir el 8 de diciembre de 2018, ya que este año del pintor dura casi 16 meses. Hoy será inaugurada, en la Catedral, la exposición Murillo en la Catedral de Sevilla. La mirada de la santidad, que es la tercera, en apenas 10 días, después de las del Museo y Santa Clara. Así que ya tenemos Murillo a tope. Y un frenesí que llama la atención; pues aunque han llegado cuadros interesantes, también es cierto lo que escribió recientemente Carlos Colón: “En cuanto a los sevillanos, será gracioso verlos haciendo colas para admirar los cuadros que nunca se han molestado en ir a contemplar en el Museo de Bellas Artes, la Catedral, o la iglesia de San Jorge”.