AHORA resulta que todo el mundo lo sabía, pero nadie hizo nada. Es muy fácil condenar a un muerto y es más difícil decirlo a la cara en vida. Lo…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
EN todas partes se estrechan el cinturón, incluso en la calle Ferraz. Y, si presuntamente hacían facturas falsas, ¿quién nos asegura que las joyas no son presuntamente falsas? Un mayordomo de Zapatero las ha valorado entre 30.000 y 50.000 euros. La gente se reía al enterarse, al ver la señorial…
LA teoría conspiranoica sobre los jueces que supuestamente quieren perjudicar al PSOE ha alcanzado un nuevo hito con el caso de Zapatero. A esa teoría no sólo se han abonado algunos dirigentes socialistas, sino también socios del Gobierno, que no saben ya como camuflar sus vergüenzas en el tapado de…

UNA de las consecuencias del procès de Cataluña es que está poniendo a cada uno en su sitio. Entre los casos más significativos, está el de Podemos, sus marcas, sus mareas y todo lo que montaron alrededor de este grupo tan participativo. A Podemos, el conflicto catalán lo está poniendo atacado de los nervios, y con sus vergüenzas al aire. Es lógico y natural, porque ha llegado la hora de la verdad, sin medias tintas ni mentiras. Entonces se ha visto que detrás no hay nada serio, sino un cuento que va modificando Pablo Iglesias según le interesa. Con el objetivo de seguir mandando en su partido. Pero afronta un grave problema: una tempestad que le puede llevar contra las rocas.
POR culpa de Puigdemont y su DUI, por culpa del viernes negro que padecimos, ha quedado como más encubierto y minimizado el último pleno municipal. Sin embargo, algunas de las cuestiones tratadas son más interesantes para la ciudad que el recuento de votos de Carme Forcadell, con su carita de funeral. Entre lo aprobado en el Ayuntamiento, destaca la iniciativa de la Marea Blanca para pedir a la Junta de Andalucía la reapertura del Hospital Militar. Contó con los votos del PP, Ciudadanos, Participa Sevilla e IU, y con la abstención inexplicable del PSOE.
SIEMPRE pasa igual. Todos los años, cuando nos cambian la hora a finales octubre, la buena gente se queja. Dicen que es una barbaridad, que ya es de noche a las siete de la tarde. En otros tiempos, se comentaba que la culpa era de Angela Merkel. En aquellos tiempos de la crisis, todas las culpas eran de la canciller alemana, que por entonces había formado la gran coalición. Ahora ya nadie dice que la culpa es de la señora Merkel; y además en España también hemos formado la gran coalición. Entonces ¿de quién es la culpa? Pues, naturalmente, de Puigdemont.
CASI sin darnos cuenta, el llamado Festival de las Naciones (que se clausura el miércoles, día 1 de noviembre) cumple 24 años. Todavía no es una tradición sevillana, pero ha seguido la estela de dos nostalgias: por un lado, de la Expo 92, con esa internacionalismo que le vino bien a una ciudad con el sambenito de cateta y ombliguista; por otro, darle algún uso al Prado de San Sebastián, donde se ha quedado un vacío desde que se mudó la Feria a Los Remedios. Y, aunque casi todos los alcaldes han tenido su ocurrencia al respecto, ninguna cuajó. Así que este Festival de la Naciones, que dura todo el mes de octubre, se ha afincado en el otoño sevillano. Cumple unas funciones como de mini expo casera.
ESTE hombre no escarmienta. Ya se comprobó el jueves, cuando por la mañana iba a decir que convocaría elecciones autonómicas, y por la tarde anunció un pleno para la independencia. Sólo le interesaba negociar lo innegociable. Ayer, una vez destituido, hizo una declaración solemne para no decir nada de lo que hará. Si es que lo sabe. Sólo quedó claro que no acepta la aplicación del 155, y que convoca a la gente “con paciencia y perseverancia” como si nada hubiera pasado. No te preocupes, Puigdemont, que también esto pasará, como escribió Milena Busquets, que es catalana. Ya te has pasado bastante. Y ahora vienen las consecuencias.