LAS celebraciones de Emporio del Orbe tienen una parte cultural que resulta interesante. Por ejemplo, la exposición del patrimonio religioso, en la Fundación Cajasol, cuyos comisarios son Lorenzo Alonso de…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
ADEMÁS del tranvibús, en Sevilla aún existe el tranvía. No se sabe qué es más difícil: que un camello pase por el ojo de una aguja, que Andalucía supere la media europea en el informe PISA, o que un tranvía llegue a su parada final de la plaza Nueva. Cada…
UNA vez más se ha visto la hipocresía de los políticos con las alertas en los teléfonos móviles. Cuando no se envía, parece que la responsabilidad de una catástrofe natural es de las autoridades. Pero cuando se envía, y el pueblo incrédulo no hace caso, o cuando las autoridades no…

SERA recordado como el Año de la Gran Batalla. Aquel 2017, cuando las típicas barbacoas nocturnas del Trofeo fueron prohibidas y más que prohibidas. Como alternativa, se organiza una Batalla de Coplas de Carnaval, en la que estarán todos los premiados, menos el coro de Luis Rivero y la chirigota del Selu. Para rellenar el programa de actividades, nuestro Ayuntamiento ha incluido los conciertos de Minha Lua en el Castillo de Santa Catalina y La Canalla en el Baluarte de la Candelaria. Además, del Mercado Andalusí en el barrio del Pópulo, que se organiza todos los años en agosto, y no lo han inventado ellos, ni es novedoso.
MEJOR que protestar en plan demagógico es denunciar los problemas verdaderos. La Diputación Provincial que preside Irene García ha vuelto a cometer el error de siempre: el populismo barato del peaje de la autopista. Ya dijo el Gobierno del PP (desde que Ana Pastor era ministra de Fomento), que no se ampliaría la concesión cuando expire en 2019. Rescatarlo antes es más caro; e incluso se retrasaría, con los procedimientos y los posibles recursos. Sin embargo, lo que debe exigir la Diputación al Gobierno central es que Cádiz no siga padeciendo dos autovías nacionales interruptas (la A-4 entre Madrid y Cádiz y la A-7 entre Cádiz y la frontera francesa). Es un caso único y bochornoso. Porque, además, se miente.
DOS años después del cambio, el carril bici de Cádiz sigue igual que dos años antes. Viene a cuento recordarlo, no sólo por las protestas de las asociaciones de ciclistas gaditanos que organizan bicifestaciones cada mes, sino porque era una de las medidas estelares. El Ayuntamiento y la Junta alcanzaron un acuerdo, desde que era alcaldesa Teófila Martínez, y consejera Elena Cortés, de IU, que entonces gobernaba en una coalición con el PSOE de Susana Díaz, detalle que se ha olvidado. El equipo municipal del PP aprovechó para inaugurar una web del carril bici (tan amena como la del nuevo puente), así como difundir amplia información en las pantallas LED.
LA ciudad de Cádiz en agosto (se podría precisar aún más: en la primera quincena de agosto) es un gran ejemplo de lo que debería ser durante todo el año. Si los otros 11 meses fueran como agosto, esta ciudad tendría más población, más empleo, más niños y jóvenes en el conjunto de habitantes, más renta familiar, más consumo, mejor nivel de vida, y probablemente otro alcalde. En agosto, con naturalidad y sin dramatismo, vuelven durante unos días esos gaditanos que emigraron, y que ahora están de vacaciones. Gaditanos que pertenecen a la población activa del resto de España o de Europa. En su honor, no se han visto pancartas en el Ayuntamiento, con leyendas de “Bienvenidos emigrantes”, o algo así.
RESULTA curiosa la polémica que se ha organizado en Cádiz, desde hace unos meses, por la supuesta torre mirador del siglo XXI, que la Comisión del Patrimonio ha autorizado en la calle Manuel Rancés, 23. La obra es discutible, como lo es su carácter histórico de torre mirador propiamente. Comprendo que los vecinos de los alrededores denuncien el proceso, y que en Cultura se justifiquen. Pero el problema principal no es ese, sino que decenas de torres miradores de Cádiz (incluso algunas de las más distinguidas) amenazan ruina. Es altamente probable que alrededor de 30 (con más interés arquitectónico que la de Manuel Rancés, 23) se pierdan en el plazo de un par de décadas. No se está haciendo nada por evitarlo.