LA mala suerte de José María Pemán es que nació y murió en Cádiz. O sea, que era gaditano. Aquí mantuvo su residencia oficial, a pesar de que pudo empadronarse…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
DESDE hace medio siglo, la democracia en España favorece un sistema bipartidista. Los presidentes del Gobierno han sido de UCD y PP (por un lado) y del PSOE (por el otro). En general, se solía respetar que gobernara el más votado. No obstante, a veces era necesario pactar. Gracias a…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

LA visita del Papa ha sacudido las conciencias. En este país no estamos acostumbrados a discursos como el de León XIV en el Congreso de los Diputados. O como sus palabras de estos días en Madrid, Barcelona y Canarias. Los políticos han intentado aprovecharse, destacando lo que les conviene y olvidando lo demás. Así ha pasado con el aborto y la eutanasia, con la división y el odio político, o los inmigrantes. Todo está en los Evangelios. Ese es el mensaje de Cristo. Otra cuestión es que no se haya cumplido. Y tengamos la civilización de la guerra, aunque el mundo necesita el amor.
LA diócesis de Cádiz y Ceuta sigue sin tener obispo, tras ser aceptada la renuncia de Rafael Zornoza. En la misa solemne que presidió León XIV en la Sagrada Familia, en Barcelona, concelebraron la mayoría de los obispos españoles. Entre ellos, Ramón Valdivia, que fue citado en TVE como “el obispo auxiliar de Sevilla”. Y lo es, pero también sigue siendo el administrador apostólico de la diócesis de Cádiz y Ceuta. Sobre el papel, hay un Obispado sin obispo. Pero en la práctica don Ramón está ejerciendo como tal, y asumiendo problemas heredados, como pacificar a un clero local que a veces tiene personajes irreductibles, no muy proclives a aceptar la autoridad, que es consuetudinaria en la jerarquía de la Iglesia.
HA coincidido el 150 aniversario del nacimiento de Aníbal González con los 100 años de la muerte de Antoni Gaudí. Y con la visita del Papa a Barcelona para inaugurar la torre de Jesús en la Sagrada Familia. Es frecuente que se compare a ambos arquitectos, y que se diga que Sevilla no le ha concedido a Aníbal González la misma consideración que Barcelona le ha otorgado a Antoni Gaudí. Coexistieron en el tiempo, y bebieron en las fuentes del regionalismo andaluz y catalán. Cada cual con su estilo. A veces se percibe un desconocimiento o rencor con Gaudí, que hoy es una mina de millones para el turismo de Barcelona, pero que vivió sus últimos años como un mendigo y murió pobre.
HA comenzado la temporada media (o algo así) en las playas de Cádiz. Traducido significa que ya va mucha gente a tomar el sol y bañarse. Funcionan algunos servicios, pero no a pleno rendimiento. En un año que ha sido de lluvias abundantes, faltan lavapiés en zonas como Europlaya. El Paseo Marítimo de Cádiz, en general, presenta un estado manifiestamente mejorable, a pesar de las obras de urgencia. Las borrascas del pasado invierno han contribuido a perjudicarlo, provocando erosiones, grietas y socavones. Sin embargo, ya estaba impresentable desde antes. Y no desde que llegó Bruno a la Alcaldía, sino desde que llegó Kichi. Sufrió ocho años de dejadez.
BASTARÍA con comparar el número de nazarenos que salieron en la Semana Santa de Sevilla este año con los de 2025 para llegar a una conclusión: es posible que el crecimiento esté tocando techo. Y que empiece a bajar en los próximos años. Al menos, en algunas cofradías. Los que piden análisis serios y fiables de la Semana Santa podrían hacerlos ellos mismos, porque tienen los elementos. El conteo de nazarenos, que realizaron los delegados de Penitencia y ha publicado el Consejo de Hermandades, es un material objetivo para analizar la verdad de la Semana Santa. Incluso para terminar con las leyendas urbanas que algunos se inventan.