EL trágico accidente en Urda (Toledo) ha mostrado la marginación que sufre Andalucía, entre otras consecuencias. El Ministerio de Transportes la ha perjudicado con dureza en los últimos años. Más…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
DIGNIDAD no es acusar del accidente de tren de Urda (Toledo), con 69 muertos, a un trabajador del centro de control de Atocha apenas dos horas después del siniestro. Dignidad no es filtrar las grabaciones de lo que se habló en el control, para que se vea quien es el…
EL AVE ha muerto. EL AVE murió con 69 difuntos más y decenas de heridos, algunos de los cuales han quedado mutilados, o con lesiones difíciles de recuperar. Es triste recordarlo cuando ha llegado el día de Todos los Santos y mañana es el de los Fieles Difuntos, cuya lista…

DIGNIDAD no es acusar del accidente de tren de Urda (Toledo), con 69 muertos, a un trabajador del centro de control de Atocha apenas dos horas después del siniestro. Dignidad no es filtrar las grabaciones de lo que se habló en el control, para que se vea quien es el culpable antes de la investigación. Dignidad no es tirar la piedra y esconder la mano, negando lo que dijo: que el accidente se debió a un error humano.
EL trágico accidente en Urda (Toledo) ha mostrado la marginación que sufre Andalucía, entre otras consecuencias. El Ministerio de Transportes la ha perjudicado con dureza en los últimos años. Más aún desde que Pedro Sánchez es presidente del Gobierno central. Ese periodo del sanchismo ha coincidido con una Junta de Andalucía que ya no estaba gobernada por el PSOE, después de casi 40 años, sino que el presidente es Juanma Moreno, del PP. El castigo a los andaluces parece que se ha extremado en las inversiones de obras públicas. El catálogo de obras que están pendientes es grande. Pero la gota que colma el vaso de la vergüenza es lo que se ha conocido después del accidente sangriento del AVE y el Iryo.
EL trágico accidente en Urda (Toledo) ha mostrado la marginación que sufre Andalucía, entre otras consecuencias. El Ministerio de Transportes la ha perjudicado con dureza en los últimos años. Más aún desde que Pedro Sánchez es presidente del Gobierno central. Ese periodo del sanchismo ha coincidido con una Junta de Andalucía que ya no estaba gobernada por el PSOE, después de casi 40 años, sino que el presidente es Juanma Moreno, del PP. El castigo a los andaluces parece que se ha extremado en las inversiones de obras públicas. El catálogo de obras pendientes es grande. Pero la gota que colma el vaso de la vergüenza es lo que se ha conocido después del accidente sangriento del AVE y el Iryo.
EL AVE ha muerto. EL AVE murió con 69 difuntos más y decenas de heridos, algunos de los cuales han quedado mutilados, o con lesiones difíciles de recuperar. Es triste recordarlo cuando ha llegado el día de Todos los Santos y mañana es el de los Fieles Difuntos, cuya lista ha aumentado, por culpa de unas negligencias. La muerte del AVE también ha dejado en situación difícil el turismo en Andalucía. Y no solo porque se haya suprimido el servicio ferroviario desde Madrid. También resultaron afectados 51 viajeros extranjeros, de países de América, Europa y Asia, de los que ya está confirmada la muerte de dos y hay 22 desaparecidos. En todo el mundo se habla de esta vergüenza para España.
TRAS el terrible accidente de Urda (Toledo), se ha recrudecido la polémica ferroviaria en Andalucía, España y la Humanidad. Dos accidentes de AVE en poco más de nueve meses, con 115 muertos. ¡Y ahí sigue el tío! Y peor es su jefe, que quiere seguir cuatro años más. Cádiz es una provincia pionera y avanzada en la polémica, pues lleva muchos años sufriendo marginaciones. Mayores en los últimos tiempos, con el todavía ministro de Transportes, Óscar Puente. En su origen, las miserias ferroviarias gaditanas vienen de antiguo, del siglo XIX, cuando se descartó la construcción del tren que enlazaría la Bahía de Cádiz con la Bahía de Algeciras.