LAS campañas electorales rescatan propuestas del baúl de los recuerdos. Lo malo es que volvemos a la rutina del olvido cuando se acaban. Ha vuelto a suceder con el tren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SEGÚN nos vamos haciendo mayores, entendemos mejor la fugacidad del tiempo. Todo es efímero. Y a veces se le concede una importancia efervescente a lo que pronto se olvida. Incluso lo que se considera histórico se va deformando con la muerte de quienes fueron protagonistas o testigos presenciales. Lo volvía…
LA Real Academia Española dedica mucho tiempo y recursos a establecer la pureza ortodoxa de la Lengua. Por ejemplo, hubo una gran polémica para decidir si solo se debía acentuar, o no. Por una tilde, los señores académicos montaron un gran guirigay y aún hay discusiones que llegaron a México,…

LAS campañas electorales rescatan propuestas del baúl de los recuerdos. Lo malo es que volvemos a la rutina del olvido cuando se acaban. Ha vuelto a suceder con el tren de las dos bahías, que debería enlazar Cádiz con Algeciras a través de Chiclana y Tarifa, lo que permitiría conectar también Jerez, El Puerto de Santa María, Puerto Real y San Fernando. Es decir, la mayor parte de los municipios más poblados de la provincia, así como las dos bahías y sus industrias, incluidos los puertos de Algeciras y Cádiz. Un proyecto que de vez en cuando aparece y desaparece para distraer a la gente. A sabiendas que no se va a hacer. Probablemente, no se verá en este siglo XXI.
SEGÚN nos vamos haciendo mayores, entendemos mejor la fugacidad del tiempo. Todo es efímero. Y a veces se le concede una importancia efervescente a lo que pronto se olvida. Incluso lo que se considera histórico se va deformando con la muerte de quienes fueron protagonistas o testigos presenciales. Lo volvía a pensar al conocer el fallecimiento de Enrique García Gordillo. Este periodista, más allá de su larga trayectoria en Sevilla, tuvo un gran momento político en el referéndum del 28-F. Fue lo que ahora se denominaría el gurú de referencia para Rafael Escuredo, entonces presidente de la Junta de Andalucía.
SE sabía que era el último debate electoral andaluz y se notó. El segundo, que tuvo por escenario el plató de Canal Sur Televisión, fue diferente al primero. Hubo algunos detalles oportunistas y feos. Estuvo condicionado por el miedo a perder de cuatro de los cinco candidatos. José Ignacio García fue el único que arriesgó y repartió sopapos para todos los presentes, no sólo para Moreno Bonilla, sino también para Gavira el de Vox y hasta para la sanchista Montero. Esto último se lo afeó Maíllo, que le reprochó su “equidistancia”, cuando el candidato de Adelante había explicado que la financiación autonómica del PSOE discrimina a Andalucía.
SE sabía que era el último debate electoral andaluz y se notó. El segundo, que tuvo por escenario el plató de Canal Sur Televisión, fue diferente al primero. Hubo algunos detalles oportunistas y feos. Estuvo condicionado por el miedo a perder de cuatro de los cinco candidatos. José Ignacio García fue el único que arriesgó y repartió sopapos para todos los presentes, no sólo para Moreno Bonilla, sino también para Gavira el de Vox y hasta para la sanchista Montero. Esto último se lo afeó Maíllo, que le reprochó su “equidistancia”, cuando el candidato de Adelante había explicado que la financiación autonómica del PSOE discrimina a Andalucía.
LA Real Academia Española dedica mucho tiempo y recursos a establecer la pureza ortodoxa de la Lengua. Por ejemplo, hubo una gran polémica para decidir si solo se debía acentuar, o no. Por una tilde, los señores académicos montaron un gran guirigay y aún hay discusiones que llegaron a México, aunque la señora Sheinbaum Pardo, en este asunto, no se ha pronunciado todavía, ni Pedro Sánchez tampoco. No obstante, en esta campaña electoral andaluza hay otro problema lingüístico que nos debería preocupar. Y es la denominación más acertada para el actual presidente de la Junta de Andalucía. Parece tres personas distintas y es un solo hombre.