LA cofradía de Las Aguas (o de Luz y Aguas, como se la llamaba antes, en los tiempos de Rafael Corbacho) vuelve a salir hoy del oratorio de San Felipe…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
TODAS las imágenes de Cristo que pasan por el puente de Triana van vivas. El Señor de las Penas, de la Estrella, está sentado en el Calvario, mirando al cielo del Domingo de Ramos. El Señor del Soberano Poder soportará la ira de Caifás, mientras le siguen nazarenos blancos el…
AL llegar otro Domingo de Ramos se vuelve a hablar de la paz en el mundo. Al llegar la Semana Santa, como pasa en Navidad, parece que los hombres y las mujeres sienten que les falta algo, que la vida cotidiana está demasiado enmarañada con cuestiones que los agobian y…

LA cofradía de Las Aguas (o de Luz y Aguas, como se la llamaba antes, en los tiempos de Rafael Corbacho) vuelve a salir hoy del oratorio de San Felipe Neri. Es como si la ciudad volviera a sumergirse en el túnel del tiempo. Porque ya ni el oratorio de San Felipe Neri es la sede de esta cofradía, ni en realidad es un oratorio. Aunque siga presidido por la Inmaculada de Murillo, que para algunos eventos que allí organizan no queda como el telón de fondo más adecuado. El cierre de la Catedral Vieja ha devuelto la actividad cofradiera al Oratorio. Y eso nos debe llevar a reflexionar sobre la identificación de una hermandad con el lugar donde reciben cultos sus imágenes.
TODAS las imágenes de Cristo que pasan por el puente de Triana van vivas. El Señor de las Penas, de la Estrella, está sentado en el Calvario, mirando al cielo del Domingo de Ramos. El Señor del Soberano Poder soportará la ira de Caifás, mientras le siguen nazarenos blancos el Lunes Santo. El Cristo de las Tres Caídas lleva a Triana detrás, para ayudarle con el peso de la cruz, en lo más hondo de la madrugada. El Viernes Santo pasa el Nazareno, agobiado con su cruz, cuando el cielo revira a morado con La O. Y, poco antes, habrá pasado Cristo convertido en Cachorro para el martirio, expirando entre la vida y la muerte, pero con los ojos abiertos para clavar su mirada vidriosa en los cielos de Sevilla.
AL llegar otro Domingo de Ramos se vuelve a hablar de la paz en el mundo. Al llegar la Semana Santa, como pasa en Navidad, parece que los hombres y las mujeres sienten que les falta algo, que la vida cotidiana está demasiado enmarañada con cuestiones que los agobian y distraen de lo principal. No se puede encontrar la felicidad en una guerra. Toda guerra encubre un intento de imponer un poder. A veces puede ser una guerra en legítima defensa, o volverse necesaria para no sucumbir. Sin embargo, procede de un fracaso, porque el ideal del ser humano es vivir en paz.
l Devociones del pueblo. El cristianismo, a diferencia de otras religiones, buscó en la belleza del arte un camino para atraer a los fieles y expresar la fe
LA gran belleza de Dios está presente en la Semana Santa de Sevilla. Es uno de los motivos de su pervivencia en el tiempo. Si Dios es perfecto, debe ser inmensamente bello. Si Cristo es el Hijo de Dios, hay que representarlo con belleza incluso en el dolor. Si María es la Madre de Cristo, también Ella debe estar adornada con la gran belleza divina. Puede que el canon de lo bello haya evolucionado con las generaciones y las civilizaciones, pero siempre se ha mantenido como un ideal.
LOS Viernes de Dolores son territorio de la nostalgia. El Viernes de Dolores es como un Viernes Santo que se anticipa. Todos los dolores se resumen en las lágrimas de la Virgen que sale de San Lorenzo, cuando Cádiz se ofrece como un pañuelo para recibir su llanto, que no se oye, pero se siente. Mientras suena la música de la banda de Tejera, en el recuerdo de otros años, cuando una muchacha iba detrás de un paso, pero ya está en el cielo con Ella. O cuando teníamos a otras personas a nuestro lado, y no las vemos, pero las sentimos en el cielo de la primavera, como si volvieran a darnos la mano, durante un tiempo efímero, que sólo existe en el ámbito perenne de esa nostalgia.