AL llegar el 1 de septiembre, en este país se considera que el verano ha terminado. Empieza un nuevo curso, que es como un año nuevo. En realidad, el verano…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA tasa turística debe ser una prioridad sevillana. Eso lo ve hasta uno que se haya quedado medio ciego en el último eclipse. Oponerse a la tasa turística en Sevilla (y defender la prioridad nacional) es una incoherencia que perjudica a los nacionales de Sevilla. Ya que la tasa turística…
SI existiera el Premio Nobel de Turismo, este año se lo hubieran concedido a Pedro Sánchez, ese presidente superturista, que mientras invadían una plaza soberana de su país, se relajaba con sus merecidas vacaciones. Esa es la esencia del turismo, señoras y señores, disfrutar. Y si hay una marcha desde…

LA tasa turística debe ser una prioridad sevillana. Eso lo ve hasta uno que se haya quedado medio ciego en el último eclipse. Oponerse a la tasa turística en Sevilla (y defender la prioridad nacional) es una incoherencia que perjudica a los nacionales de Sevilla. Ya que la tasa turística debe servir para alivio de las arcas municipales. Y, si consideramos que los turistas utilizan los servicios de la ciudad pagados por los sevillanos, y así les generan más gastos, pues entonces no se debe crear un agravio comparativo. La tasa se paga en ciudades con turismo de calidad, no solo de caridad.
AL llegar el 1 de septiembre, en este país se considera que el verano ha terminado. Empieza un nuevo curso, que es como un año nuevo. En realidad, el verano del almanaque empieza con San Juan Bautista y termina con San Miguel. Al primero le cortaron la cabeza, pero el otro lleva la espada en la mano. Empieza con las noches más largas y termina con un veranillo otoñal, aunque septiembre llega con una ola de calor. Pero aquí, a partir del 31 de agosto, ya no se piensa en modo veraniego. Siempre se recordará, como excepcional, el verano del 26. Hay algunos veranos que marcan las vidas. Se suele pintar el verano como un tiempo alegre, propio de la juventud. La primavera sería la infancia, el verano la juventud, el otoño la madurez y el invierno la vejez. Las dos primeras estaciones tienen mejor acogida popular que las dos últimas, aunque para la poesía todas son líricas, emblemáticas, melancólicas, esdrújulas en general.
AL llegar el 1 de septiembre, en este país se considera que el verano ha terminado. Empieza un nuevo curso, que es como un año nuevo. En realidad, el verano del almanaque empieza con San Juan Bautista y termina con San Miguel. Al primero le cortaron la cabeza, pero el otro lleva la espada en la mano. Empieza con las noches más largas y termina con un veranillo otoñal, aunque septiembre llega con una ola de calor. Pero aquí, a partir del 31 de agosto, ya no se piensa en modo veraniego. Siempre se recordará, como excepcional, el verano del 26. Hay veranos que marcan las vidas. Se suele pintar el verano como un tiempo alegre, propio de la juventud. La primavera sería la infancia, el verano la juventud, el otoño la madurez y el invierno la vejez. Las dos primeras estaciones tienen mejor acogida popular que las dos últimas, aunque para la poesía todas son líricas, emblemáticas, melancólicas, esdrújulas en general.
SI existiera el Premio Nobel de Turismo, este año se lo hubieran concedido a Pedro Sánchez, ese presidente superturista, que mientras invadían una plaza soberana de su país, se relajaba con sus merecidas vacaciones. Esa es la esencia del turismo, señoras y señores, disfrutar. Y si hay una marcha desde Marruecos a Ceuta, o si hay un eclipse total, o si todos los incendios gordos se acabaron en agosto, no se justifica un estado de alarma. Para relajarse en vacaciones se necesita tranquilidad. Sentarse en la hamaca, escuchar a Quevedo (pero no el autor de La vida del Buscón, sino el cantante canario), o leer a Lucía Solla, o engancharse a TikTok. O bañarse en la playa, o nadar en la piscina. ¿Ustedes qué hicieron en agosto? ¿Estabais de vacaciones? Pues él sí. No iba a comportarse como esos desgraciados que trabajan, o vienen para trabajar, o cobran el paro y no trabajan de camareros.
UNA vez más, la izquierda municipal gaditana y sus amigos han querido hacer virtud de la necesidad. Es normal y se entiende, pues para eso se encuentran en la oposición. Les resultaría más difícil explicar por qué no hicieron nada para reconstruir y abrir el Teatro Pemán, a pesar de que un cartel anunciaba la inauguración para junio de 2021. Y, aunque la empresa de las obras se arruinó, tuvieron tiempo. Estuvieron ocho años en el poder local. Tiempo para ese teatro, para el pabellón Portillo y otras obras, que anunciaron y no hicieron. Así que, para ellos, lo mejor es montar la polémica con el nombre de José María Pemán, que en Barbate tiene una céntrica calle, paralela a la de Federico García Lorca. Por ejemplo. Hay más.