LAS celebraciones de Emporio del Orbe tienen una parte cultural que resulta interesante. Por ejemplo, la exposición del patrimonio religioso, en la Fundación Cajasol, cuyos comisarios son Lorenzo Alonso de…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
ADEMÁS del tranvibús, en Sevilla aún existe el tranvía. No se sabe qué es más difícil: que un camello pase por el ojo de una aguja, que Andalucía supere la media europea en el informe PISA, o que un tranvía llegue a su parada final de la plaza Nueva. Cada…
UNA vez más se ha visto la hipocresía de los políticos con las alertas en los teléfonos móviles. Cuando no se envía, parece que la responsabilidad de una catástrofe natural es de las autoridades. Pero cuando se envía, y el pueblo incrédulo no hace caso, o cuando las autoridades no…

ALGUNAS noticias se repiten en Cádiz cada medio siglo, o incluso antes. Parece como si la ciudad viviera en una historia cíclica. De modo que, al revisar periódicos de siglos pasados, parece que estamos leyendo noticias contemporáneas, sólo con algunas variantes. El barrio de Santa María y su entorno es un territorio donde eso ocurre con frecuencia. A pesar de los cambios urbanísticos, las obras y las nuevas personas que fueron llegando. Y eso es lo que sucede con el malestar de los vecinos por la droga, que ha vuelto a recordar tiempos pasados.
SER turista en Sevilla no es una maravilla. El turista en Sevilla tiene mala fama. El turista no tiene quien le escriba elogiosamente, ni nadie lo califica como un enamorado de Sevilla que viene a ver la ciudad con los ojos de Romeo debajo del balcón de Julieta. El turista en Sevilla se dice que sobra, que sólo sirve para estorbar en Semana Santa en las bullas, para merodear sin rumbo coherente por la Feria, para comprar entradas de los toros en la reventa, y para dar por saco el resto del año. El turista en Sevilla parece que no contribuye a elevar el PIB de la ciudad. Y, para colmo, se le menosprecia, y se le considera un turista de chanclas y bermudas, que intenta entrar en la Catedral como si estuviera en el paseo marítimo de Torremolinos. Y que es un muerto de hambre, que viaja a Sevilla con pocos euros. El turista no es una prioridad nacional, ni llega en pateras o cayucos.
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos e IU, lo que impide el gran acuerdo necesario para regularizar la inmigración con eficacia y buen criterio. España no debe ser el coladero de Europa, pero tampoco se puede convertir en un país xenófobo y racista, sin olvidar que aquí la inmigración es diferente.
HAN llegado, o van a llegar. Glorificadas por unos y maldecidas por otros. Las motos que acuden para el Gran Premio de España de Moto GP 2026, que se celebrará en el Circuito de Jerez-Ángel Nieto, llenarán las carreteras y las calles de la provincia de Cádiz este fin de semana. Es la excusa que se utiliza para montar la Motorada, que llena de ruido el ambiente, y también de dinero a los hoteles, bares y restaurantes de la provincia. Estos días los ingresos suelen ser mayores que en el fin de semana del Carnaval o de la Semana Santa. Y si, como este año, no coincide con el puente festivo del 1 de mayo, mejor para los agraciados.
HA favorecido el calendario, por esas curiosidades que regala con los ciclos lunares, que este año el Día del Libro coincida con el jueves de Feria. A ningún librero se le ha ocurrido montar casetas con libros en el Real de Los Remedios, para que el público los compre y los lea, entre rebujitos y sevillanas. Un jueves de Feria la gente no concibe que las casetas puedan servir para comprar libros. Porque esa Feria no es como la del Libro, que aquí no se celebra en abril, ni siquiera ya en mayo, sino que la pasaron al otoño, para que llueva más. En Sevilla, el Día del Libro no es como en Barcelona, donde los independentistas han propuesto que sean quemados los libros de Eduardo Mendoza.